domingo, 26 de abril de 2009

LA MEDIOCRIDAD MENTAL DE LOS NO CREYENTES

 (Escrito enviado a la revista XL Semanal para su publicación. No publicada hasta la fecha de hoy, 25/04/09)

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

En la revista número 1119 de XL Semanal aparece un artículo de D. Carlos Herrera, titulado Domingo de Ramos, domingo de lazos. Entre otras cosas, con las que en gran parte no comulgo, habla de que "la iglesia es disconforme con las prácticas abortistas, con lo que parece elemental que se manifieste en ese sentido. Nadie está obligado a formar parte de una cofradía ni a realizar estación de penitencia alguna. ¿Dónde está el problema?"

 

Precisamente ahí está el problema. Estos señores que manifiestan su ideología en una procesión, lo están haciendo utilizando unos medios económicos y públicos destinados a representaciones religiosas, para algo para lo que no tienen autorización y que no tiene nada que ver con los motivos religiosos a celebrar.

 

Las hermandades pueden tener la ideología que quieran y pueden obrar como les apetezca, mientras sean hermandades. Cuando salen a la calle como cofradías, no. Entonces deben atenerse a aquello para lo que tienen autorización, que son desfiles procesionales con motivos de la semana de pasión. Para cualquier otro motivo, especialmente de manifestación política, necesitan la correspondiente autorización donde se indique todo tipo de insignias, banderas, pancartas, itinerarios, etc. Y que "este mediocre mental" sepa, eso no se ha solicitado.

 

Aunque sería muy largo de discutir, yo no estoy en contra de las manifestaciones religiosas, pero que sean de todo tipo, no solamente las católicas. Pero creo que efectivamente D.  Carlos Herrera sí manifiesta un mensaje tendencioso en su artículo, esa misma tendenciosidad de la que él acusa a los que no piensan como él.

 

Me causa asombro especialmente que el Sr. Herrera tilde de mediocres mentales a aquellos que tienen diferente forma de enfocar el asunto.

1 comentario:

Tomás Morales dijo...

Como ya he expuesto en otros sitios habría sido una barbaridad haber sacado en las procesiones el "no al aborto".
Si alguien cree que la Semana Santa es sólo un fenómeno religioso está muy equivocado. No son muchos los cofrades que a lo largo del año practican una vida religiosa.
Para la gran mayoría es un fenómeno social, tradicional, familiar.
Para mí es un fenómeno estético.
Lo ideal de las cofradías es que prescindieran de la jerarquía eclesiástica.
Incluso ésta, durante mucho tiempo, no ha estado de acuerdo con estas manifestaciones religiosas externas.
La religiosidad es un fenómeno privado. Cuando sale a la calle se convierte en un espectáculo público.
No confundamos los dos ámbitos.

Tomás Morales