martes, 28 de diciembre de 2021

NAVIDADES EN EL PUEBLO

Ángel Pulla Dijort/Málaga

Los recuerdos que yo tengo de cuando llegaban las Navidades siendo niño son bastante claros y con unas sensaciones muy agradables.

Las Navidades empezaban a primeros de diciembre, cuando el cura nos encargaba la recogida del musgo para montar en belén. El montaje de las mesas grandes sobre las que irían situadas todas las figuras y castillos y casitas, en fin todo aquello que para nosotros suponían un "nacimiento".

A todo aquello había que añadir el imprescindible musgo, que recogeríamos en la parte posterior de la subida al castillo. Porque por allí, al ser umbría, se mantenía verde y húmedo y lucía mejor. Aquello era una odisea subir con una cesta cada uno y traer el mejor para que el cura alabara tu trabajo para el nacimiento.

Se montaba como es debido, pero siempre por personas mayores, y con la dirección del cura. Se hacía un castillo con sus ventas, sus almenas y sus soldados. El portal con sus mula y su buey, su pesebre y naturalmente la Virgen y San José, y el niño. Su rio, sus prados, su pueblecito, sus casitas y unos montes, tras los cuales estaban los pastores que luego iban trayendo ovejas y demás ofertas.

Aparte había un niño Jesús más grande, que posteriormente portaría el cura para dar a besar a todo aquel que quisiera para a besar el pié al finalizar cada celebración.

Y para mí el inicio de la Navidad, además de estos preparativos, era cuando la mañana del día 22 ibas por la calle oyendo la repetitiva musiquilla de la lotería de los niños. Eso era el punto definitivo de salida.

Eso era la Navidad que yo recuerdo de mi pueblo. Ahora no sé lo que es. Hace tantísimos años (¿) que no la veo que no sé qué es lo que queda de aquello, si es que queda algo.

Supongo que me decepcionaría si la viera, por eso prefiero no hacerlo.        


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lunes, 29 de noviembre de 2021


LECCIONES DE MUERTE

Mariano Provencio Pulla

 

"Hoy muchos años después frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que su padre le llevó a conocer el hielo".

 

 

Cuando uno es joven, el tiempo pasa muy lentamente. No eres capaz de percibir ni siquiera los meses y la inmensidad de los minutos dan lugar a todo. Suceden mil cosas cada día, cosas que recordarás toda la vida. Alguna como un aldabonazo otras para fraguar tu forma de ser. "El mundo era tan reciente, para nosotros, que muchas cosas carecían de nombre y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo".

 

Aquella tarde de Julio perdimos una maleta por las rectas que conectan Cuenca con la sierra, en esa carretera mi padre lograba sacar lo mejor del SEAT 600, íbamos 9 en el coche: mis dos hermanas Pili y Mamen, mi madre y yo; mis primos Jose, Tere e Isa, y su madre María. Podría parecer temerario, pero mi padre había asegurado que era posible y nadie cuestionaba su capacidad de hacer andar coches. Quería ayudar así a mi tía María y lo iba a hacer. De hecho, durante el verano, mi casa se convertía en pequeño taller, en ocasiones con varios coches esperando para que mi padre hiciera incluso alguna pieza artesanal para que siguieran funcionando. Por tanto, no había duda, llegaríamos a Beteta, 9 personas en un SEAT 600. Deduzco sería el 1972 pues aún vivíamos en Palencia y no había muerto Franco, aún él lo criticaba, por tanto, debía ser esa la fecha. Como quiera que fuéramos el asunto es que una maleta no llegó con nosotros. Eso también fue como mágico. Hay veces que pienso que me gusta tanto Cien años de soledad porque me recuerda mucho mi infancia. Nos faltaba un Melquiades y su esposa Úrsula trayendo inventos y descubrimientos: ahí estaban Ángel y Pepi, (mi padre, y yo como él, siempre la llamó Pepi) organizaban timbales nocturnos que eran la perdición de todos los niños y jóvenes de la familia. Ansiabamos su llegada con el bingo de Congost. Ninguno lo superó. Todos con nuestros papeles y monedas a jugar con sus artefactos hasta las tantas.

Al día siguiente, yo tenía que ayudar a mi padre que estaba construyendo, literalmente, con sus manos una casa. Sí, con sus manos. Mi padre se pasaba todo el año previo cavilando y preparando cosas para poner allí, …cerchas, vigas, hierros…todo pensado, muchas veces, investigando como hacerlo.


"Pasaba los largos meses de lluvia encerrado, cavilando…Fue en esa época en que adquirió el hábito de hablar a solas, paseándose por la casa sin hacer caso a nadie…"

"Por fin, un martes de diciembre, a la hora del almuerzo….Los niños habían de recordar por el resto de su vida la augusta con que su padre se sentó a la cabecera de la mesa, temblando de fiebre, devastado por la prolongada y por el encono de su imaginación, y les reveló su descubrimiento: La tierra es redonda como una naranja".


Muchas veces tuve la sensación de que mi padre llegaba a deducciones propias que yo luego encontraba en textos bien de Medicina o bien de literatura, desde luego de construcción y él como el protagonista de la novela, lograba por su cuenta.


Bien, él y yo habíamos quedado a la mañana siguiente al sarao de Melquiades (Ángel) y su esposa. Todas las mañanas del verano. No había otra cosa. Mi padre ya estaba trabajando. No decía nada, ni me echaba bronca, me miraba, y bastaba. Discutía con él, y más de una vez pensé darle con la pala en la cabeza, pero mi madre siempre dulce me bajaba una coca-cola y reprendía a mi padre por no dejar de trabajar, "ni paras tú ni dejas parar a los demás". No existían horas ni jornadas, hasta anochecer. En ese momento, llegaba la serenata del futuro. Sobre lo que su calenturienta mente estaba maquinando, para el año que vendrá. Ninguno tenía salvación ni mi madre ni yo. Habrá un siguiente año, con más obra. Abandoné toda esperanza hasta que ya terminé Medicina y comencé a trabajar en lo mío.


Poco a poco, fui tomando conciencia del valor del trabajo y la perseverancia. De que uno puede ser y lograr lo que se proponga con su esfuerzo. Del mérito, de no desfallecer, en aquella época empecé a oir a Lluis Llach de la mano de mi Profesor emblema (Ferrán Morell Perelló, viejo profesor comunista y clavado, en el aspecto docente, a mi padre) así que por el invierno trabajaba con el Grupo Hoz pintando y conociendo a los clásicos y a saber pensar y en el verano…la otra parte de la formación socrática.


Tomar conciencia de lo que significa dejar "legado". Sin ni siquiera saber quién disfrutaría del mismo. Legar y dejar cosas hechas que quizá sea para beneficio de alguien que no conoces y no conocerás. De que tu familia te "legó" algo y debes mantener y hacer crecer. ¡Creo que eso estimula mi interés en la investigación biomédica, me critico y me veo en mi padre yo gastando tiempo en estudios o proyectos y mis hijos me miran con cara de "madre mía!" y cada publicación es como las vigas que mi padre lograba soldar e inmediatamente pienso en la siguiente, y mi amada mujer, como mi madre ya ha perdido toda esperanza.


Cuando va llegando la muerte, supongo que uno debe hacer balance y ver si consiguió lo que quería. Igualmente, siendo padre, quieres ante todo transmitir valores y formas de comportamiento a tus hijos, que valoren lo que tu crees que es bueno y desprecien y sepan identificar lo que no es. Mi padre consiguió eso en mi y creo lo hizo bien.


Descanse en paz agradeciéndole todo lo que me dio, juntos, en aquella casa que construimos juntos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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sábado, 27 de noviembre de 2021


Hoy, 27 de noviembre, acabo de perder al que pudiera considerar como mi tercer padre.

Pablo, Marino y Mariano, por ese orden. A Pablo, mi padre,  lo perdí siendo un niño y desgraciadamente me quedan muy pocos recuerdos de él, no tengo   apenas vivencias que pueda recordar con mi padre.

Marino pasó a ser mi padre, y no solo eso sino también el cabeza de la familia y a quien le tocó hacer frente a todos los problemas de la misma. Para mí fue efectivamente quien ocupó la plaza de padre, pues yo era un niño que entonces era cuando empezaba a ir al colegio y la estructura de la familia se iniciaba con él como cabeza.

Mariano fue como el tercer padre, aquel que  con el tiempo fue sustituyendo a los anteriores en las funciones de padre de familia.

Yo era un niño, recién muerto mi padre, cuando conocí a Mariano en Madrid y me llevaban como carabina de la pareja, porque la abuela no aceptaba noviazgos de su hija y menos en Madrid. Recuerdo que me decía mi hermana: vamos a misa a los Sacramentinos. Bueno, íbamos a la iglesia, pero a quien veíamos era a Mariano que nos esperaba por allí, paseábamos, yo veía cosas, ellos hablaban y al cabo de un rato volvíamos con la familia. Así era entonces la cosa.

Por supuesto que el trato de Mariano conmigo ya no era como el padre normal con un niño, conmigo ya era el del colega, el del amigo, el del cuñado. Siempre tenía como principal elemento a la familia, todo lo supeditaba a ello, a poder aportar todo lo mejor para ellos.

Recuerdo una ocasión, lo que no puedo asegurar cuando fue, que me dijo que tenía algo entre manos que no sabía si iba a ser una locura o no, pero creía que podía ser lo mejor para la familia. Y se fue al Sistema de formación profesional obrera del Ministerio de Trabajo. Efectivamente, fue lo mejor que pudo hacer por su familia.

Anteayer, hablando por teléfono me decía que le preocupaba "el apagón". Yo le dije que eso no iba a suceder que no se preocupara de eso porque no sucedería. Quise quitarle preocupaciones, que ya tenía bastantes. Lógicamente me razonaba su preocupación porque decía que él tenía necesidad de luz para su máquina de oxígeno…Ya no la necesitas más, Mariano!

De todas formas, creo que ha sido el turno menos doloroso el que la naturaleza ha decretado. Mi hermana no se va a enterar de nada, si llega a ser al revés, no quiero ni pensar en el padecimiento y pesar de mi cuñado al ver desaparecer  a Victoria. Yo lo hubiera elegido también así.

Como decían los curas "sit tibi terra levis". Adiós, amigo.

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miércoles, 14 de julio de 2021


BETETA PIERDE ENTEROS

Ángel Pulla Dijort/Málaga

Después de los cinco días que he pasado fuera de Málaga, sin husmear con el "ordenata" por esos mundos de dios, me encuentro al volver a hacerlo con noticias e historias que a veces ni me las imaginaba. Además del encuentro con mi pueblo, que hace tres años que no visitaba, y encontrarme con la sorpresa de que si quiero tomar un café por la mañana, tengo que irme a El Tobar o a Vadillos (peor las veredes, Sancho). O no tenga opción de un desayuno, o que cierren el lunes todos los bares y haya que ir al El Tobar a tomar una cerveza.

Los que conocéis, aunque solo sea por encima, la historias del pueblo, os sonará aquello de "Beteta y sus siete aldeas, que el señorío de Molina le tenía asignado a la villa de Beteta ¡ja!

En su día tuvo todas las oportunidades del mundo para haber explotado todos los puntos que pudieron darle un triunfo y un poder social y económico sin ningún esfuerzo.

No hubo forma ni ganas de hacerlo, lo dejaron ir perdiendo poco a poco, hasta que posiblemente cuando quieran recuperarlo, no les sea posible.

¡Que lástima que no haya y ni posiblemente habrá nadie capaz de decir "hasta aquí hemos llegado" y tenga los huevos de tirar "palante"! Yo creo que conozco a quien lo podría y sabrías hacerlo, pero están en otros menesteres, desgraciadamente para el pueblo y afortunadamente para ellos.

Bueno, que yo no me voy a amargar por eso, si el pueblo es así, es  porque se lo ha merecido.

Y por cierto, el hotel Los Tilos se está quedando de dulce, muy bonito y cuando esté terminado habrá que publicitarlo a fondo para que conozcan y aprecien algo que en el pueblo merece la pena disfrutar, además de sus bellezas naturales, que son muchas.

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martes, 4 de mayo de 2021

LA CASA DE LA TIA CELESTINA

Ángel Pulla Dijort/Málaga

Nací en los Baños de la Rosa, balneario situado a unos dos kilómetros de Beteta, pasada la ermita de la Virgen de la Rosa, en una desviación a la derecha en dirección Valsalobre, camino de tierra, a unos doscientos metros se encuentra la entrada a la finca donde mis padres trabajaban de guardianes hasta el año 1950, más o menos.

Mi pueblo, Beteta, no lo recuerdo bien, pero recuerdo que yo lo conocí a los cuatro años, más o menos, que es cuando mis padres dejaron los baños y subieron a vivir definitivamente al pueblo.

En aquella fecha es cuando creo que tuve que acostumbrarme a vivir fuera del campo donde antes vivía y comenzar a conocer gente fuera de mi familia. Vivíamos en una casa bastante grande, para mi costumbre de vivir en una más pequeña, sin animales cerca, caballos, vacas, perros, etc.

Esta casa era la mi tía Celestina.

Realmente yo a mi tía no la recuerdo de nada, dudo que llegara a conocerla porque tenía prohibido entrar a la habitación donde al parecer ella estaba.

Esta casa tenía una entrada con un portal muy amplio, donde había una escalera grande que subía al piso superior y abajo, al lado de la escalera a la derecha había una habitación donde creo que de vez en cuando oía hablar a mi tía con mi madre y mi padre.

Siguiendo hacia la izquierda, pasada la escalera, estaba la cocina, que ya también la recuerdo grande y muy  alta. Creo que era una habitación de las que yo más  utilizaba, quizá porque era donde siempre encontraba a mi madre o mi hermana María.

También recuerdo la parte alta de la escalera, el primer piso, que es donde realmente nosotros vivíamos, pues la parte baja, excepto la cocina no la recuerdo como my utilizada por mí para jugar o algo así.

La parte alta sí la recuerdo con una sala grande, donde había una estufa a veces, supongo que en invierno, y varias habitaciones, supongo que los dormitorios, y un balcón donde a veces me dejaba mi madre asomarme o donde me castigaba a sentarme allí hasta que me tomara un mejunje que hacía cuando estábamos constipados, tanto mi hermana como yo, y  hinchábamos de llorar porque no queríamos tomarlo, porque no nos gustaba su sabor. Era un tazón con agua caliente, miel, romero, algo de los pinos – no sé que era pero era algo de los pinos, - y un sabor que ni la miel era capaz de hacérnoslo bebible.

Esta casa estaba situada justamente detrás de la iglesia, tenía delante una placita, con una calle que bajaba desde la iglesia hacia abajo hasta la salida del pueblo y a la izquierda unas viviendas y una calle que llevaba hacia donde vivían mis tíos y mi abuelo Juan.

Precisamente a casa de unos de mis tíos que Vivian por allí, les obligaba con mi pesadez a ir por la noche después de cenar a "oír a los señores metidos en un cajón", esa era la idea que yo tenía de lo que era un aparato de radio, porque yo no era capaz de entender que eso no fueran unos señores muy pequeñitos que estaban metidos en ese cajón y que por las noches se dedicaban a hablar y tocar música y cantar.

Me temo que mi familia, tanto mis padres, como mis tíos y mis primos, se divertían más de verme a mí flipando con los tíos del cajón, que con lo pudieran escuchar en la radio.

Pero donde yo me hice pesado fue en la casa de mis vecinos de enfrente que tenían un niño de mi edad, llamado Pepe, que era con quien yo lo pasaba en grande, y pensaba que también él conmigo, pero que yo creo que a sus padres debía tenerlo cansados de tenerme allí continuamente. A veces también venía él a casa, pero temo que no le gustaba mucho, a causa del mal humor que debía tener mi tía Celestina. Repito que yo no la recuerdo, aunque sí tengo el sentimiento de que tenía bastante mal humor.

Con este amigo era con quien más me animaba a jugar, porque no recuerdo en aquella época tener amigos en el pueblo.

Sí recuerdo que en una casa que había en la placita a la izquierda, pegada a un lateral de la iglesia, vivía una señora que cuando se enfadaba con su hija, no recuerdo su nombre, la sacaba a la puerta y la tumbaba en un poyato de a puerta y le daba una cantidad de azotes con una alpargata, que daba pena verla y oírla. Nunca entendí a que obedecía aquellas palizas, pero sí recuerdo el hecho.

Posteriormente, no puedo recordar cuándo ni por qué, nos fuimos a vivir a otra casa, más pequeña, pero con un patio grande, que estaba por la parte alta del pueblo, frente a donde ahora se encuentra el cuartel de la guardia civil,  allí es donde he vivido siempre, incluso cuando no vivía allí.

Lo cierto es que no guardo un recuerdo bueno ni malo de la casa de mi tía Celestina, solo sé que siendo ya mayor, cada vez que pasaba por allí recordaba que allí, con las modificaciones que han sufrido todas las viviendas de aquella zona, viví yo cuando tenía cuatro o cinco años.

Y me divertía escuchando a los "tíos pequeñitos del cajón". Vaya idea!      

 


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sábado, 20 de febrero de 2021

EL VIGÍA DE LA VEGA DE BETETA

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Goza de la mejor situación de toda la zona, desde donde es posible dominar, en un solo vistazo, la llegada por cualquiera de las cuatro entradas que tiene la vega y al mismo tiempo, mantener bajo la misma vigilancia la villa de Beteta.

El Castillo de Rochafrida o Rochafria. Perteneciente en un principio a los Albornoz, después a los Carrillo y posteriormente al Nigromántico, Don Enrique de Aragón, maestre de Santiago. 

Se encuentra situado en la cima de un monte, cima compuesta por peñascal puro, presentando a su margen derecha el Pozo del Pino, que lo separa del monte de la Silla.

En su parte trasera, al nordeste, un profundo vado natural, llamado la Umbría del Castillo, al que se llega desde un corte de roca que hace muy difícil la subida al mismo.

En su parte izquierda presenta la única llegada al mismo nivel, Las Cañadas, por lo que allá por el siglo XII sus constructores lo dotaron de un foso a lo largo de toda su fachada este, se supone que con su correspondiente inundación para evitar la entrada libre al castillo.

En su parte delantera, suroeste y que presenta al igual que casi todo el resto de sus límites, unos tajos en la roca de unos cuarenta/cincuenta metros de altura, que lo presenta como de muy difícil acceso, se encuentra el pueblo de Beteta.

Según mis recuerdos, que dudo de que sean muy fieles a lo que yo conocí, lo primero que encontrabas era el palacio de los marqueses de Ariza, pero en mi recuerdo es  un solar derruido, con alguna pared, y una puerta con un arco de entrada, eso era todo. Actualmente es un polideportivo.

A la parte derecha del palacio está la iglesia, parroquia del pueblo dedicada a la Asunción de la Virgen,  de estilo gótico tardío y renacentista. Su portada es plateresca y es llamada la catedral de la sierra, por su presencia exterior e interior y ser el edificio religioso más importante de la zona serrana conquense.

A la parte izquierda del palacio,  recuerdo lo que llamábamos la "casa quemada", que lo único que presentaba era un terreno con alguna paredes, tanto exteriores como interiores, muy deterioradas y nada más. Había una cueva o túnel que decían que comunicaba con la iglesia y con el palacio, pero que creo que nadie sabía realmente lo que aquello tenía de cierto.

Y a partir de ahí, a izquierda y derecha, y al frente se extendía el pueblo. Bajaba del castillo una muralla, que por la parte derecha y al final de las viviendas presentaba la puerta de la Villa, actualmente desaparecida, y que en mis recuerdos figura como un arco de puerta y algún resto de muralla.

Esa era la puerta por donde salías para bajar a la zona de la vega donde están las huertas, regadas en esta parte por el rio Guadiela, afluente del Tajo, y que recibe en la boca de la Hoz las aguas del rio Mansegar y del Valsalobre, que discurren por la parte nor-noroeste de la vega este último,  y por la parte sur-suroeste el primero.

Continuando con la estructura del castillo y el pueblo, que estábamos comentando, por la parte izquierda del castillo descendía otro tramo de muralla hasta cerrar por el este en la puerta de la Cava. De esta puerta tengo un recuerdo más vivo e incluso con más detalle. Había, y lo hay actualmente, un arco y muralla a ambos lados del mismo, y en la zona derecha a la salida del arco existía una edificación siguiendo el mismo modelo de construcción de la muralla, que aparentaba un tipo de habitación o cuadra, que quizá fuera para servicio del personal de guardia. Por esa parte del pueblo seguía existiendo restos de muralla a lo largo de varias casas que delimitaban el final de la población.

Beteta se encuentra asentado en un pedestal rocoso a mitad de camino en la bajada del castillo de Rochafría hasta la vega. En el suroeste del pueblo se encuentra lo que hace años llamaban "la ceja", que es un rompiente de roca en cortado de unos treinta metros de altura y que daba a los primeros campos de la vega.

A partir de aquí se extiende la vega, que ocupa desde los montes que rodean por el este a El Tobar, siguiendo por el sur a lo largo del monte que supone la parte anterior al Palancar hasta el estrecho que inicia la hoz y que recoge al tiempo al rio Guadiela y la carretera en dirección a Cuenca.

Por el oeste y noroeste la rodean los montes de Valdecuende, la subida al Zatiquero y Las Cabezas. Más hacia el norte los montes de Valsalobre y ValtabladoLos Castillejos y  cerrando al norte el monte de la Silla.

Esta vega de Beteta, regada por tres ríos y bien resguardada por estos montes que he mencionado (algunos de mis paisanos verán que faltan otros o su nombre no es el correcto), y con buena tierra, era hace años una buena parte del sustento de los habitantes de la villa. Comentaban unos valencianos sobre la vega "si Valencia tuviera esta tierra..." y les comenté yo "si Beteta tuviera su clima..."

Y para vigilar este terreno, vega y pueblo, solo había un emplazamiento ideal: y allí se construyó el Castillo de Rochafria.

El Vigía Ideal.

Tiene vigilada y a su alcance la entrada por el estrecho del Pozo del Pino, igual que tiene a la vista la entrada por la zona de Valsalobre. Frente al castillo se encuentra la Boca de la Hoz y la bajada del Zatiquero. Y a su izquierda vigila la bajada del Val y el paso de Las Cañadas. Es el punto inmejorable para vigilar sus tierras y sus gentes.

Hasta el punto que en las guerras carlistas, para servir de posición topográfica importante, el general Cabrera destinó al general Palacio con quinientos hombres para su fortificación y defensa, rechazando a tres batallones de la reina que intentaron dominarlo.

Es una lástima que el vigía poco a poco va perdiendo lozanía. Yo lo recuerdo de cuando era niño como un castillo con algunas piedras rotas. Ahora ya solo se ven las piedras rotas y caídas.

 

Y, por cierto y aunque no venga a cuento, ¡hay que ver lo malo era yo tirando las gonceteras...!

 


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martes, 2 de febrero de 2021

Después de lo visto en estos días entre varios presidentes de comunidades del Partido Popular y lo hablado ayer por el Presidente del mismo, Sr. Casado, creo que éste no se da cuenta de que pueden estar preparándole su entierro y que el principal fossor se llama Ayuso.

miércoles, 13 de enero de 2021

Conceded la Medalla de la Comunidad de Madrid a los ciudadanos que están ayudando con sus 4x4 #Filomena

Hola.

Acabo de firmar la petición "Conceded la Medalla de la Comunidad de Madrid a los ciudadanos que están ayudando con sus 4x4 #Filomena" y pensé que te podría interesar.

Estamos intentando conseguir 7.500 firmas y necesitamos todo el apoyo que podamos conseguir. Puedes leer más y firmar la petición aquí:

http://chng.it/sTZTKnzWcn

¡Gracias!
Angel

jueves, 7 de enero de 2021

LO INESPERADO

 

Solo nos faltaba esto.

Jamás imaginaríamos que en la reunión del Congreso de los EEUU, donde se pensaba declarar como candidato electo al futuro presidente Biden,  una manada de energúmenos, promovida y dirigida por en no menos energúmeno presidente Trump, asaltara ese congreso, inexplicablemente poco protegido - ¿Quién pudo desear esa escasa protección en semejante acto? – y pudiera campar a sus anchas por todos los lugares del Capitolio y  hacer cuantas gilipolleces se les antojase hasta, por fin, alguien con poder decidió enviar fuerzas para ayudar a su desalojo.

Es decir, al imbécil del presidente de los EEUU, Sr. Trump, se le pasa por allí mismo dar un golpe de estado días antes de que afortunadamente lo envíen a la calle. Pero esto no nació aquí. Este individuo lleva cuatro años anunciando lo que iba a hacer, y eso lo sabían sobradamente las gentes de ese país.

Hace dos años, conocí en Jaybe donde yo juego mi lotería y esas cosas, a un señor estadounidense, que me aseguró que Trump era seguro  el futuro ganador de las siguientes elecciones en EEUU, que lo que en Europa sabíamos de este señor no respondia a la realidad, era falso todo, este señor era muy buen gobernante y fuertemente respaldado en Norteamérica. Y al parecer era verdad, el americano medio lo apoya y lo vota, son gente de muy baja condición intelectual y moral, esto dicho por varios estadounidenses, y que el resto, quitando los habitantes de las grandes ciudades del este y alguna otra, son realmente votantes de este individuo.

Jamás esperaba algo así. Y por último, si es que quieres dar un golpe de estado, ¡llevate a Tejero, cojones, que es quien os ha faltado!

 



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