jueves, 22 de junio de 2017



QUIZA NO SIEMPRE ACIERTA

Angel Pulla Dijort/Málaga


(Este artículo se publicó en la revista de Amaduma de Abril 2017)

 

No estoy seguro de que el pueblo siempre acierta cuando elige por mayoría a sus representantes. Opino que más bien, yerra en la mayor parte de las ocasiones.

Lo que sí es cierto es que nadie está autorizado a quitarle la razón y menos a revisar gratuitamente sus decisiones. Esas son sagradas.

Pero no logro entender cómo tantas personas pueden equivocarse a propósito a la hora de elegir a una persona, cuyo único fin es guiarse por su instinto financiero – propio beneficio, por supuesto – y despreciar olímpicamente todo tipo de actividad, independientemente de quien lo aconseje, que encamine a promover fines distintos al propio ego.

¿Verdad que no es posible admitir que, si esto es conocido por todos, esta persona consiga el beneplácito general del personal?

He de revisar en parte mis convicciones después de ver un detallado documento sobre los semilleros de gran parte de esos votos que han decidido otorgar a alguien el poder.

El resentimiento no debe decidirnos a hacer o no algo en que nos jugamos aspectos muy importantes en nuestra vida. Nunca estaremos seguros de que ese sentimiento sea realmente producido por aquellos a quienes nosotros culpamos y no por nuestra propia cerrazón u obstinación.

Hay una frase de Samuel Butler que podía obligarnos a meditar sobre algunas posiciones. "Los más obstinados suelen ser los más equivocados, como todos los que no han aprendido a dudar".

Las elecciones van precedidas de unas campañas, donde la publicidad es importantísima para ayudar a conseguir que cualquier tipo de formulación hecha con todas las condiciones que los especialistas en publicidad aplican a sus campañas, ayuden a presentar unos resultados extraordinarios.

El candidato presenta unas premisas especiales e insustituibles en su programa, donde quiere hacer que gravite toda su fuerza en esa campaña. Prepara sus cinco o seis puntos sobre los que basará toda su fuerza, y en los que quiere centrar todos los focos de sus actuaciones.

Y ahí está precisamente la habilidad de esos publicistas para conseguir que unos cuantos de esos puntos se destaquen sobre los demás. Que sean precisamente los dos, tres puntos que más llamen la atención del mayor porcentaje de votantes, que ni siquiera serán después capaces de parar a discernir si el total de su propuesta les conviene o, incluso, si les puede perjudicar gravemente. No, no se lo van a plantear, es suficiente con los dos o tres puntos fuertes que han oído. Lo demás, ni siquiera es abordable.

"Voy a cerrar con un muro…" "Voy a extraditar a todos los que vengan sin papeles…" "Las mujeres no interesan más que para sus quehaceres y la cama, no sirven para nada más…"

Y recoge una votación con mayoría en esos sitios, donde habitan miles de personas que han venido sin papeles, aunque posteriormente hayan obtenido algún tipo de documento que le dé la sensación de legalidad. Y le siguen y aplauden un sinfín de mujeres, muchas de ellas además inmigrantes. Inaudito, es increíble esa forma de juzgar un proyecto.

El proteccionismo de Trump se topa ahora con uno de los sectores que le aupó a la Casa Blanca. El corazón rural de América está que trina con este señor a quien votó en grupo, dando salida a la ansiedad acumulada por la recesión en campo texano, por ejemplo.

Pero ahora, debido a la agenda proteccionista del presidente, se encuentran con más de ciento treinta compañías productoras, exportadoras de productos agrícolas, que representan a cerca de veinte millones de productores y asalariados, que ven la posibilidad de reducirse sus exportaciones a sus vecinos del NAFTA (Canadá y México) en más de un 30% del total vendido actualmente.

Estos vecinos y consumidores, grandes consumidores, pretenden reaccionar con la misma moneda que se les amenaza a ellos, la subida de aranceles. De ello ya tiene EEUU muestra hace unos pocos años por parte de México.

Los representantes de las grandes empresas exportadoras advierten de que "ampliar el acceso a mercados internacionales es esencial".

Por esto mismo es por lo que comento anteriormente que me causa pavor ver lo que este señor puede causar, no solo a América, sino a todo el resto de Occidente. Leo en un artículo de Manuel Jabois en conversaciones con Darío Adanti, que éste comenta que "el problema viene cuando nos demos cuenta de que la anormalidad de Trump es la pauta de normalidad para la gran parte de los pobladores de Occidente. Ese es el miedo".

A mediados de marzo parece que este señor ha dejado en tono bajo su manía de dejar "bocinazos" con sus mensajes de twitter matinales, anunciando qué tipo de ocurrencias se le han ocurrido a él a cualquiera de sus ayudantes esa noche. Es posible que alguien le haya avisado de los inconvenientes de sus ocurrencias. Por lo pronto, de sus más cuarenta y cinco millones de votos obtenidos en Texas, tiene más de la mitad en contra cuando no llega ni a los cien días de gobierno.

Esperemos que las personas sensatas de ese país, encuentren soluciones adaptables a estos tiempos. Como decía Jordi Costa: "en tiempos duros se necesitan carcajadas fuertes".     

El escritor D. Arturo Pérez Reverte decía que "en España se fabrican más tontos que botellines". Sí señor. Pues también en los Estados Unidos de América.



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lunes, 22 de mayo de 2017



Y AHORA COMO SE COSE ESTO

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Se peleó bien contra los partidos de futbol que aclaraban quien era el ganador de la liga, y fuimos muchos españoles los que preferimos saber quién era el ganador de las primarias del PSOE.

Los futboleros tenían más o menos claro quién iba a ser el ganador, pero los socialistas o asimilados – las bases – también tenían muy claro quién iba a ganar, a excepción de los "barones" y demás exgerifaltes antiguos, que no quisieron enterarse de lo que el resto de las ciudadanía sabía desde hace tiempo.

Sí me gustaría saber en qué basaban los Felipe González, Rodríguez Zapatero y demás presidentes de las diferentes Comunidades Autónomas su total convencimiento de que en la Sra. Susana estaba la esencia del triunfo socialista en esta y próximas elecciones a celebrar.

¿Es que no ven, oyen, leen y se dejan orientar por el personal que estamos al tanto de lo que se vive y se ve en Andalucía?  

Me interesaría que alguno de ellos me explicara qué es lo que le ha movido a apoyar a esta señora. En los años que lleva de presidenta de Andalucía, donde llegó a dedo, por supuesto. No conozco o no recuerdo nada que pueda contar como aval para su candidatura. No ha hecho nada en absoluto para que esta comunidad prospere. No me hablen del turismo, porque eso solo lo produce el sol, el clima y las estructuras. Solo falta que además se lo hubiera cargado.

En cambio sí hay actuaciones de su gobierno que la cubren de gloria. Pregúntenles, si no a las trabajadoras del 061, por ejemplo.

Yo envié un correo al Psoe de Andalucía donde les preguntaba de donde les venía el apellido de "socialistas" y de "obreros", ya que lo único de que hacían por ellos era machacar con sus fuerzas a los trabajadores y ayudar a las "subcontratadas" – Ilunion, de la ONCE – para que despidiera tranquilamente a esas trabajadoras porque estaban en huelga, reclamando algo firmado con anterioridad en su convenio.

¡Qué gran acto de socialismo por parte de la señora presidenta, para que los padres de la patria la defiendan ante los rufianes que quieren desbancarla!

En los finales de los 70 y en los 80 fui felipista a tope, debí hacerle caso a mi amigo Manolo Fernández cuando me decía que apoyara a Guerra, que era más de fiar que Felipe. Ahora ya no lo apoyaría.

Ni a cualquiera de los mequetrefes, presidentes y directivos de diversas comunidades autónomas, que han puesto a todas sus huestes a las órdenes de la presidenta de Andalucía.

Ahora solo quiero que el Sr. Sánchez sea capaz de coser, si es posible, el partido que tiene, y que no se deje llevar por ningún tipo de sentimiento distinto al del socialismo e intente aunar a todos los que quieren conseguirlo. Y los que no lo vean así, ¡buen viaje lleven! 


viernes, 10 de marzo de 2017

(Este artículo se publicó en la revista de AMADUMA de Febrero)

 

VENDER HUMO

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Os imagino pensando en si podría existir otra forma de hacer las cosas con peor estilo, con menos gracia y menos señorío que el que ha elegido el Partido Socialista para discutir sus formas y estilos en estos pasados días en su sede de Madrid.

No la hay. Peor, imposible.

Es de suponer que entre todos sus cuadros de mando, sus formaciones territoriales, nacionales, y tanto afiliado, existan, como así lo es en realidad, gente muy preparada, muy instruida, personas con una gran preparación universitaria y con una fuerte experiencia empresarial, con un curriculum envidiable.

Bien, pues a pesar de todo ello, nadie ha podido – o querido – hacer ver al resto de los afiliados que el resto de los españoles estaban pendientes de ver qué eran capaces de llevar a cabo ese grupo directivo cuando tuvieran que decidir cómo vendían esa rendición que nadie quería presentar como tal y de esa forma y no de otra iba a aparecer ante el resto del país.

Como un grupo muerto, sin fuerza, sin ningún medio o flujo vital, que pudiera dar la impresión de que aquello no era lo que parecía. Como diría aquel socialista universitario "qué bien se entierra en este país".

Pues sí señor, se entierra muy bien en este país, sobre todo si el muerto ya es cadáver.

Escuché ayer en la radio comentar a un afiliado al partido, una persona profesor de la universidad, que a pesar de todo ni quería ni le apetecía figurar en primera fila, pero que no le dolían prendas hablar de las cosas de su partido muy claramente y así lo hizo cuando comentó "no tiene explicación que porque a una señora, que ni siquiera tiene asiento en este parlamento, le apetece cambiar al secretario general y hacer que los demás bailen a su son, el resto sea tan imbécil que hagamos lo que ella desea y bailemos a su aire, y además que todos carguemos con que todos decimos lo mismo, que sea ella la que lo hace".

Todos sabéis a quien se refiere, por su puesto, pero es que yo que vivo en su cortijo y que llevo varios años sufriéndola, no entiendo qué han visto en esta señora todos aquellos que la adoran – a no ser que haya algo que yo no veo y esos otros sí – y que la haga merecedora de tal honor. No he visto ningún tipo de milagro social, económico, político…

Es más, conozco algunos hechos de su gobierno, que me gustaría que alguna vez pueda ver y entender a qué se deben y qué pueden representar.

Ante ella se han presentado problemas sociales, que dependen de sus departamentos y que ha sido incapaz de solucionar. Espero que no tardando muchos años podamos entender algunas cosas. Los "cortijos" no son eternos y torres más altas han caído.

Esta situación hace entender que la mano derecha del partido ha sido la ganadora en este estira y afloja, y además nadie tiene la honradez de dar la cara al afiliado y hacer ver a quién y qué representa.

En todas las ocasiones en que cualquier grupo político se ha visto en la situación – igual o parecida – a la que se encuentra actualmente el partido socialista, siempre se ha recurrido a la refundación, pero para eso ha sido necesario una persona que haya tenido la fuerza de persuasión y el suficiente liderazgo para movilizar a esas masas e inspirarle las ganas y el deseo de sacar algo importante de entre ellos.

Nunca he sido seguidor, ni admirador ni nada parecido de D. Manuel Fraga, "el amo de la calle", pero he reconocer que fue un gran político. En su tiempo, hizo su aparición – no sé cómo ni por qué – el Sr. Hernández Mancha, infumable como político y nefasto para su partido. Tuvo la habilidad de ponerlo al borde de su desaparición.

Y ahí surgió D. Manuel, y con todo el ímpetu que le hacía mover los hilos de su partido, tomó la decisión más valiente y valiosa que podía ejercer. Liquidó el nombre: fuera lo de "Alianza Popular", lo cambió por "Partido Popular", lo refundó hasta los cimientos, cargándose a cuanto medio-cargo había por medio y eligió a los que él veía más a su gusto y a partir de ese momento, se plantó en el punto en que querían ver situado a su partido.

Esos ejemplos son los que debe copiar el Partido Socialista, aunque sean de su adversario. ¿O es que no hay lo que debe haber en ese partido para hacerles frente a cuatro "hernandezmancha" cualquiera aunque sean reyes en sus cortijos?  

Los que me conocen ya saben que esto me descentra.

Me resulta imposible comprender que un grupo de personas, que ahora se llaman "partido", que han salido de unas reuniones populares celebradas por el mes de mayo – de ahí les venía el nombre – ese grupo de personas se han hecho con todo lo removido por aquellas asambleas, y sus adyacentes, y aprovechando que los que antes figuraban como uno de los dos mayores partidos se han autodisuelto, con sus incapacidades de entendimiento entre ellos, les han dejado el campo libre y estos asambleístas – o lo que sean que ya me gustaría a mí saber qué son – se la han llevado cruda y se han montado en segundo lugar en el conjunto de partidos del congreso.

Como decía anteriormente, no entiendo que los prebostes del Partido Socialista se entretengan en castigarse unos a otros, con multas y sanciones, y además se amenazan con expulsiones, como si les sobraran los socios. Está muy claro que aquello que hace años llamaban "la derecha del Psoe" está enseñando sus garras y dándose a conocer con nombres apellidos y "cortijos" donde trabajan.  

A los que están llevando al partido a este punto me atrevería a decirles aquella frase de Sir Francis Bacon, que además figura en el título de mi blog: "Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde"

 



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lunes, 2 de enero de 2017



(Este artículo fue publicado en la rervista de AMADUMA del mes de Octubre de 2016)


LA AGONÍA DEL EURO

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Hace unos días, escuché en una tertulia de la Sexta a un profesor de la Universidad Complutense hablar sobre una aseveración de un famoso experto en economía y finanzas a nivel mundial, cuyo nombre desgraciadamente no recuerdo, que al euro le quedaba un máximo de cuatro años para su muerte.

Hasta aquí diríamos que, salvo la fecha de caducidad, casi estamos de acuerdo. O se toman las medidas que desde hace mucho tiempo venimos pidiendo los que  dedicamos nuestros ratos libres a mirar los temas europeos entre otros, o en un tiempo más bien corto la Europa que deseábamos, unida en sociedad, política, libertad y economía no se podría ver realizada.

Pero la crisis del euro no ha nacido ahora, esta tiene ya varios años y viene arrastrándose desde, me atrevería a decir,  1992 cuando se firmó el famoso Tratado de Maastricht, con la limitación del déficit público, donde empezó el enmascaramiento de sus niveles con complejos instrumentos financieros que algunos bancos de inversión estadounidenses, con sus servicios de crédito, con muy importantes comisiones por sus servicios y muy reducidas cantidades de riesgo de crédito facilitaron entre otros a Grecia e Italia soslayar las reglas del déficit y la deuda con asuntos del crédito y la divisa.

No obstante actualmente esa crisis afecta a la deuda soberana, al sistema bancario y al sistema económico general.

Estos problemas y el desequilibrio de varios de estos países que forman el área del euro pretenden solucionarse con la mejora de la solidez fiscal y la competitividad de sus miembros, mediante la austeridad para reducir el déficit y el nivel de deuda.

Tras una serie de medidas políticas, se decidió incrementar los fondos del Banco Europeo de Inversiones, que sirviera para apoyar proyectos de infraestructura y apoyar el préstamo al sector privado. Y al no ser posible una devaluación de la moneda, como se hacía anteriormente, se inventó la devaluación interna, es decir, se bajó el coste de producción. Y eso se consigue bajando los salarios a los productores.

El mayor incremento y una de las causas de la actual crisis comenzó en el periodo que va del año 2000  al 2008 por el importante incremento del ahorro, aumentando los activos en circulación en el mundo en más 30 billones de dólares.

Esta situación dio lugar a la primera y subsiguientes burbujas económicas a nivel mundial.    

Seguimos manteniendo un sistema del euro con una estructura contradictoria indefendible. Una unión monetaria, el euro, sin unión fiscal. Una serie de países donde aunque se exige un patrón fiscal similar, no un Tesoro común que rija los impuestos, las pensiones ni sus funciones, todos tienen libertad para sus políticas fiscales y sus imposiciones y gastos.

En principio, antes de desarrollarse la crisis, se asumía que la deuda soberana de la zona euro era segura, manejando los bancos carteras de bonos de todos los países sin riesgo, pero una vez desarrollada la crisis se demostró que la deuda de algunos de los socios ofrecía tal riesgo, que dio lugar al conflicto de interés entre diversos bancos beneficiados en su emisión de bonos. Y se perdió la confianza en la capacidad de resolución del crédito de los países afectados.

El banco que rige en los  países del euro es el Banco Central Europeo, pero este banco tiene como mandato exclusivo el control de la inflación, sin referencia al empleo, como sí lo hace la Reserva Federal.

Como comentábamos anteriormente y de acuerdo con The Economist la "crisis es tan política como económica", en consecuencia en la zona euro faltan las estructuras correspondientes a un estado normal.

En los países más débiles, Grecia, España, etc, se han dado retirada masiva de fondos y aunque los depósitos bancarios están asegurados, han de hacerlo siempre agencias pertenecientes a cada uno de esos gobiernos.

De esta forma, siempre serán más seguros los depósitos en bancos de países como Holanda, Alemania o Austria, que en bancos portugueses, griegos o españoles.

Al depender siempre el valor del riesgo de cada país de la cantidad de bonos adquiridos, y a qué porcentaje se haya hecho, de la deuda de cada uno de ellos, siempre continuará existiendo como valor de medida el del mercado alemán sirviendo como baremo a cualquier banco del resto de países correspondientes a la periferia de la zona euro, Grecia, Portugal, España, Italia, etc.

Esta crisis de la zona euro, afectando a la deuda soberana, al sistema bancario y al sistema económico en general, hace preconizar que una nueva recaída de los países débiles, apoyados por la reciente "Brexit", con el correspondiente desplome de Bolsas en todo el mundo, hace suponer que de no llevarse a cabo un arreglo suficientemente político, social y económico en la Unión Europea, en un tiempo corto no pasaríamos de los cuatro años que nos anuncia este economista al que hacía alusión al principio de mi artículo.      

Afortunadamente, los mismos ingleses que han votado la salida de la Unión Europea, han comprendido y han iniciado su intento de "vuelta atrás" de su primera decisión, porque se han dado cuenta de que sus componentes más jóvenes no están por esa salida, y porque la misma no conviene para nada a sus intereses ni a los de Europa. Esperemos a que no se cumpla el título de mi artículo. 

 

 

 



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jueves, 22 de diciembre de 2016

Todos los años deseo escuchar las felicitaciones de Navidad y todos los años odio el machacón sonsonete de las diversas formas de enviar esos deseos de paz y amor y felicidad a todos los familiares y amigos.


Y a todo esto, a mí hoy, solo me apetece cantar aquello de "…me ha tocado… ¡¡¡una mieeeerdaaa…!!!", porque soy un negado para la lotería. Ahora que no soy yo solo, porque la iluminada que compró este año para la asociación se ha lucido.


Quiero, después de todo este preámbulo, desearos a todos lo que lo leáis y a todos los que no lo lean, Muchísima Felicidad, Salud y Suerte.


FELIZ NAVIDAD



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jueves, 17 de noviembre de 2016

ESTUDIEMOS UN NUEVO SISTEMA

Ángel Pulla Dijort/Málaga

04/07/2011

 

Este artículo lo escribí en Julio de 2011, ¡hace cinco años! Y vosotros juzgareis lo descaminado que iba.

 

E

uropa padece un grave problema.

 

Europa también, aunque nos empeñemos en señalar que son los países periféricos – especialmente sureños, los PIGS (malditos centralistas) – los que en realidad la padecen.

Pero el problema de Europa es POLITICO, más bien que ECONOMICO, ¡que también! Es básicamente político.

 

El económico lo padecen al unísono, globalmente, otros muchos países de otras latitudes, además de los europeos. Desgraciadamente, los indeseables vendedores de "inmundicia accionarial", - especialmente norteamericanos conocidos por todos,  del entorno de los "neocons", "tea party", etc. – poseen tal fuerza económica y financiera que sin apenas esfuerzo colocaron su "basura" en todos los bancos y países del mundo. 

Naturalmente el capital, ambicioso, insolidario y negrero, una vez contagiado por sus "dueños" los americanos, arrasó cuanto pudo en todos los países donde estaba instalado. Vendió aire, y así nos ha ido a todos.

Todo ello viene como consecuencia de un gran "Planteamiento Hiperliberal", una vez se vieron libres, por la derogación por parte de Clinton  de las ataduras de la ley, que venía de los años 30 para vigilancia de los posibles excesos causantes de la debacle del 29 – 30.

Tras esa devastación solamente quedaba un recurso. Pero en Europa, desgraciadamente, no quedan ya apenas reminiscencias de esos personajes cuyo recuerdo nos hacían renacer las esperanzas de su capacidad de reacción ante estos estafadores financieros actuales.

El paso del tiempo nos ha ido privando de líderes europeos como aquellos Helmut Khol, Miterrand, Jhon Maior, Lubbens, Amato, Felipe González, etc.

Ese grupo de personas sí eran capaces de insuflar en los europeos de los años 80 la fuerza suficiente para, al menos, tratar de contrarrestar las ansias de devastación económica de los gestores de "bonos basura" americanos.

Actualmente disponemos de un excelente plantel de directivos de bancos, grupos financieros y grandes empresas expertas en intermediar, solucionar y conseguir que cualquiera de los anteriormente afectados por los productos que ellos mismos o sus representados les "obligaron" a adquirir, y que les ha supuesto, tanto a ellos como al resto de la ciudadanía global, a soportar la más alarmante depresión financiera, y posteriormente económica que se ha visto después de los años 30.

Y como consecuencia de sus buenas gestiones, ahora gozan de unos extraordinarios devengos, mientras al resto de los afectados se nos exige nuestra aportación para recuperar el importe de su "esquilme". ¡Eso es lo que hay, amigos!   

Y por si ustedes creen que ya han visto todo cuanto de absurdo e inmundo hay en el mundo financiero, si creen que tras esta espeluznante debacle económica, y posterior aporte de las tesorerías públicas "del globo" para saneamiento y mejor ubicación de los ímprobos banqueros y demás gente que nos ha colocado en esta situación, ¡pásmense! Ahora se premia a los entes que debieron en su tiempo prevenir toda esta hecatombe, y no solo eso, sino que además se asocian a aquellas compañías que señalaban como muy saludables (AAA+) a las mismas financieras, bancos y grupos que posteriormente necesitaron que los estados les insuflaran miles de millones de euros para poder sobrevivir.

Actualmente, esos nuevos socios, los "controladores", siguen repartiendo sus calificaciones como si aquí no hubiera pasado nada o ellos no hubieran sido parte fundamental del descomunal error – o engaño – inducido.  Ahora siguen cobrando y remunerando con excesiva prodigalidad a sus gestores por su excelente trabajo, especialmente por su rendimiento.

No es extraño, con todos estos antecedentes, encontrarse con movimientos como el "15 M", que reclaman el correspondiente esclarecimiento de todas aquellas materias, que ni entienden ni encuentran quien se las resuelva.

Demandan justificación y desenlace a los problemas del paro, las deudas y la corrupción.

La simple expresión de estos problemas no aporta la perspectiva global de su dimensión. Se une al cúmulo de problemas no resueltos por los gobiernos y que, además, les obligan a aparecer  como inhabilitados para su resolución. Véase la corrupción: no hay capacidad de reacción ante los gobernantes corruptos. Vuelven a seguir gobernando, pese a todas las denuncias. Este movimiento reclama también un rápido acuerdo entre los partidos políticos que hiciera factible un desenlace razonable al problema judicial español.

Como decía al inicio del artículo, no es solamente un problema económico el de Europa, es más bien un grave problema político.

Los países miran especialmente aquello que a ellos les afecta. No lo que pueda afectar a la Unión Europea. Para Alemania es bueno lo que es bueno para Alemania, lo sea o no para la Unión Europea. Así jamás conseguiremos lo que aquellos líderes citados anteriormente pensaban de Europa.

La Economía Es Una Ciencia Social Con Base Contable.

En la Unión Europea actual, ese primer apellido se ha perdido. Aquí hemos conseguido hacer de la Economía la ciencia que administra la carestía. Ni más ni menos.

Cada uno tendremos nuestros recuerdos de aquel año 1986, y siguientes – y si me apremiáis también de los anteriores – con aquella gran ilusión y esperanza en nuestra incorporación a Europa ¡Europa!

Los jóvenes desconocen o no entienden algo que para ellos es lo más normal del mundo, pero aquello no era como es ahora. Aquello era exactamente la consecución de lo que ahora veis tan natural.

Poco a poco aquellas ideas, aquellas ilusiones han ido desvaneciéndose, por culpa precisamente de que los que han tenido la obligación de mantenerlas son los primeros que han hecho lo inconcebible para obstruirlas con sus rácanas percepciones de la realidad interesada de cada cual.

Don Miguel de Unamuno dejó dicho: "Espera, que solo el que espera vive. Pero teme el día en que se te conviertan en recuerdo las esperanzas" 

 

 



miércoles, 31 de agosto de 2016

(Artículo publicado en la Revista de Amaduma del mes de mayo de 2016)



¡QUE DIFICIL ES ACOSTUMBRARSE!

Ángel Pulla Dijort

 

Es conveniente retrotraerse a aquellas edades en que empezábamos a entender que no todo era obedecer lo que decía u ordenaba el padre, el profesor o cualquier otro "con mando en plaza".

Entendías que debías consensuar con los demás qué es lo más conveniente para llevar a cabo los planes del grupo. Siempre había aquel que creía ser el no va más, el que todo lo sabe y el que pensaba que sus ideas eran las mejores y que sin ellas no funcionaría nada.

Recordando mi época de juventud no encontraba en ella ningún obstáculo al entendimiento entre las partes, estas no existían, todo era un acuerdo total a lo establecido. No fue así según avanzaba en edad, cuando ya se planteaban todas las ideas, las nuevas y las infalibles. En este caso entendías que era imprescindible hablar, dialogar y convencer al resto de que lo expuesto por ti o lo escuchado del oponente era lo más adecuado para la consecución de los fines propuestos.

Todos estos hechos están referidos a nuestro tiempo de estudiantes o recién terminados los estudios.

En el ámbito empresarial era, y fue durante mucho tiempo después, harto dificultoso hacer entender a la cúpula directiva que la infalibilidad solo le era reconocida al Papa, según los católicos. ¡Qué podía saber de dirigir una empresa un "estudiantillo" por muchos títulos que tuviera, o un barbudo agente sindical, uñas negras, que en su vida lo único que había aprendido a hacer era obedecer y cobrar su nómina a fin de mes!

Esta postura era la normal en las empresas medias y pequeñas. Afortunadamente en las grandes, especialmente en las multinacionales, que por entonces ya iban siendo bastantes, la idea era distinta, más adecuada a los países de donde procedían.

Con el andar del tiempo se fue llegando a donde todas las personas que esperaban su evolución vieron como inevitable y satisfactoria su aparición: el diálogo, los pactos.

No había forma de enderezar aquella situación, especialmente peligrosa, económica y financieramente de difícil solución, socialmente hundida, y militarmente insumisa y amenazante, salvo un sistema totalmente desconocido para nosotros que era el diálogo de los partidos. Una versión nueva y a la luz del día de las anteriores "platajuntas".

En principio, y como no se daban muchos ni claros anuncios de lo que allí se cocía, los Pactos de la Moncloa los encontrábamos faltos de contenido, aunque siempre entendiendo que era lo esencial para que el diálogo entre tan distintas posiciones ideológicas fructificara en acuerdos indispensables para que aquella inviable situación se recondujera.

Y se consiguió, y se aprendió a entender que dialogando, aportando ideas, y en especial buena voluntad se podía llegar a discutir la Constitución del 78, y a un acuerdo muy difícil de entender, aunque ahora a todos nos parezca algo ya pasado y susceptible de revisión.

Aquellas enseñanzas no han durado muchos años. Es el peligro de las mayorías absolutas y de las épocas de legislaturas alternas entre dos partidos sin grandes dificultades de formación de gobiernos.

Afortunadamente algo ha despertado en los votantes la necesidad de revitalizar la vida política. No es bueno el seguimiento ciego a las costumbres y a las vivencias del pasado, y sí es de tener en cuenta que las nuevas formas de pensar deben tener cabida por completo en el seguimiento de otras posibles reacciones de la mayoría de los votantes.

Ni siquiera hubiera osado admitir que 38 años después de aquellos admirables resultados de tantos entes y tantas horas de discusión y con esas interminables  situaciones de posturas dubitativas, sin grandes esperanzas y con enormes nubarrones sobre nuestra gran ilusión de acuerdo general, pudiéramos alcanzar la tesitura deseada de unos acuerdos de antemano impensables.

Sería interesante conocer las razones que expliquen que aquellos mismos personajes que consiguieron esos acuerdos, y los descendientes de ellos, que afortunadamente tuvieron la oportunidad de una más completa formación y una más amplia vivencia y experiencia vital, hayan perdido la capacidad de dialogar, de entenderse hablando, no sean capaces de entender que un diálogo no consiste en exponer sin escuchar, de imponer sin ceder, de estudiar las ponencias de cada cual y extraer los puntos que pueden ser válidos para todos o para la mayoría y de tal forma gestionar un plan suficientemente beneficioso para la colectividad.

Me desorienta más encontrar que precisamente las personas en quien has supuesto una mayor preparación para el diálogo, por su preparación universitaria y sus andanzas políticas, en esas personas que esperabas más propensas a debatir, a parlamentar, sean precisamente las que de forma más significativa incidan en desvirtuar cualquier trámite que pueda llevar a un entendimiento de más personas. Jamás un buen conversador pondrá de antemano líneas rojas inamovibles a su interlocutor.  Desgraciadamente esos personajes que más te han decepcionado por ser de los que tu esperabas más deseos de diálogo, consiguen que sus propias estructuras se desmoronen y pierdan los apoyos imaginados de antemano en su poder. "Lo que la naturaleza no da, Salamanca no aporta".