viernes, 20 de abril de 2018

EL PROBLEMA DE LA DUALIDAD ESPAÑOLA

Angel Pulla Dijort/Málaga

 

A finales del siglo XIX con el regeneracionismo surge El Problema de España, como mejor forma de designar intelectualmente la identidad española, animada por la aparición de los nacionalismos periféricos.

Varios intelectuales españoles han ido tratando a partir de finales del XIX con sus escritos de aclarar o al menos aportar sus ideas sobre esta dualidad del ser de España.

Desde Joaquín Costa, pasando por Angel Ganivet, dando lugar posteriormente a los enfrentamientos en krausistas y Francisco Giner de los Ríos con sus Institución Libre de Enseñanza. Apareció después una identificación  de Marcelino Menéndez y Pelayo de lo español con el catolicismo ortodoxo, contrastando con la trágica definición intelectual de la anti-España.

Influyó extraordinariamente el desastre del 98 en la relación que se atribuyó también en parte al atraso y la modernidad con España, como si en este caso nosotros hubiéramos quedado anclados en el atraso en cuestiones de decadencia, imperialismo y demás ideas no aplicadas a otras naciones más relacionadas con la supremacía de aquellas fechas como Inglaterra, Estados Unidos, etc. 

En la actualidad, esta dualidad puede estudiarse desde otros puntos de vista, y así aparecer por ejemplo una dualidad laboral, desgraciadamente muy extendida y que pone por medio a  los llamados insiders, frente a los llamados outsiders, es decir los trabajadores bien preparados que ocupan puestos bien regulados y contratos indefinidos frente a los desempleados o que están empleados con empleos precarios, normalmente mal remunerados y con pocas prestaciones.

Estos dos grupos suponen actualmente otra de las dualidades que mayor influencia pueden suponer en la vida actual de  España.

A parte estos conceptos sobre esta mentada dualidad española, me gustaría incidir en la que a mí más me preocupa y que a mi modo de ver es la más peligrosa para todos nosotros: "las dos Españas".

Nuestro admirado poeta D. Antonio Machado, en una de sus obras, Proverbios y Cantares – Campos de Castilla – incluye un pequeño poema titulado "Españolito que vienes", que tiene, como en tantos otros poemas del maestro, la virtud de abrirte el alma al tema del que intenta exponerte su visión o su sentimiento.

Tiene dos estrofas y son suficientes para plasmar su mensaje:

Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón

 

¿No os invita a pensar estas dos estrofas en algo tan reiterado por nuestros músicos, poetas, y comunicadores, que han intentado influir en la mentalidad del país para poder modificar este fatal sino que nos tiene sentenciados sin posibilidad de solución?

A saber dónde, si pudiera, elegiría ese españolito nacer, en cuál de esas Españas desearía nacer. Quizá, bien pensado, en ninguna de ellas.  

La base del problema radica en la aparente imposibilidad nuestra de dialogar sobre las distintas posiciones que la sociedad puede adoptar ante cualquiera de los problemas  habituales de la convivencia nacional.

Supongo que será un desequilibrio en nuestra educación, no quiero pensar que deviniera de una falla hereditaria, ni los genes hispanos son distintos a los de cualquier ciudadano de otro país. No es cierto, aquí como en el resto de países se dan mejores y peores caracteres, pero no es posible pensar que eso nos hace más insociables que el resto de ciudadanos europeos.

Vemos dos colores, nada más. O es blanco o es negro, no somos capaces de ver un gris, un azul u otro cualquiera. Así nos arroja a este decidido juego del "mi o contra mí".

Acabamos de pasar unos meses totalmente desafortunados referidos al "problema catalán", al loco deseo de unos cuantos catalanes, que fuera de todo acuerdo o legislación vigente quieren saltar todo el sistema actual, proclamar la república y arrasar los sistemas del resto de catalanes que desean seguir los preceptos legales y exigir que se cumpla lo impuesto constitucionalmente, y en cualquier caso discutir en las cortes y con todo tipo de protocolos necesarios los cambios que sus oponentes desean imponer unilateralmente.

Bien, ahítos de tanta discusión, información, desinformación y desarreglos legales, - como decía un amigo mío, si esto sigue un par de meses, aprendo catalán -, es cuando más claro veo el dilema del "catalancito que vienes al mundo…". No ya el que nace, sino el que vive, ¿en cuál de las dos Cataluñas preferiría vivir? ¿Cuál de ellas puede helarle el corazón?

Estamos viviendo en estos últimos tiempos unos planteamientos con los personajes que se han propuesto dirigir por su cuenta y riesgo toda la vida política, económica, social e intelectual de Cataluña, como si nadie aparte de ellos y sus palmeros tuvieran derecho a aprobar o rechazar sus decisiones, que cuando encuentras que uno – el que se autoproclama el "nomber one" – está huido de la justicia en Bélgica, con él acampan otros tres – lógicamente estos fugitivos no deben contar para nada en Cataluña, más que para entrar en la cárcel cuando vengan -, pero otros están en prisión en España, creo que son tres más. Pero hay otros cinco a seis en libertad con cargos. Hay otros seis o siete pendientes de revisión.

El inicial – al que yo llamaba hace un par años Moisés – inició la andanza de los independentistas y luego fue fulminado por las CUP, que ahora, de pronto, dimite de todos sus cargos y andanzas. Le ha visto demasiado cerca las orejas al lobo. El tercero de los ER también se ha marchado, no quiere más líos con los de la secesión.

El ex quiere montar el numerito y hacerse presidente por el plasma-  con lo que le criticamos a Rajoy cuando hacía sus ruedas de prensa por plasma sin posibilidad de preguntas - , y gobernar desde Bruselas, se encuentra a gusto el jefe allí en su retiro.

Es de suponer que la otra parte de los catalanes, los que no están de acuerdo con estos, dirán algo, se opondrán a este tejemaneje y exigirán que se cumplan las leyes y que los señores pendientes de juicio sean juzgados antes de intentar ejercer ningún tipo de cargo.

Y quién les ha preguntado en que parte de las dos quieren vivir, o si ya tenían elegida una y se la han secuestrado.  

Por otra parte no llego a entender el sistema de cerrazón que conllevan esas dos posturas tan enfrentadas entre paisanos que al parecer hace solamente unos años, o unos meses, se llevaban y se entendían perfectamente o al menos se sobrellevaban y toleraban todos.

Existen dos posturas:

-         Independencia, el proçes, la república,

-         Constitución, artículo 155, leyes del estado,

Vale, pero ¿qué hacemos con el paro, con la enseñanza, con la sanidad, con el orden público? ¿De qué nos sirven las anteriores posturas si no tenemos preparado un sistema que acabe con todos los lastres que arrastramos y además estamos dando lugar a una huida general de empresas y de inversiones que está arruinando el sistema laboral y financiero de Cataluña?

¿Cuál de estas dos Españas (Cataluñas) prefieres que te hiele el corazón?  

 

  

 

 



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lunes, 12 de febrero de 2018

HABIA COSTUMBRES QUE YA NO EXISTEN

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

"¡Tajá pa merendar, que otro año vendré a trillar!"

Hacia los años cincuenta y pocos del siglo pasado, en mi pueblo íbamos los niños pidiendo por las casas del pueblo, algo que nos sirviera para celebrar el "jueves lardero", que es el jueves anterior al inicio de la cuaresma, y se hacía merendando juntos las viandas recogidas a base de lomo adobado, costillas adobadas, chorizos de cerdo, etc. De ahí el grito que cantábamos cuando llegábamos a las casas pidiendo el "Tajá pa merendar que otro año vendré a trillar".

En mi pueblo la tajá era un trozo de carne arreglada y adobada para poder comerla, y era lo normal que fuera de cerdo que era lo más usado tras las matanzas del mismo.

La bebida de la merienda supongo que sería agua, o como excepción gaseosa de papelillos, uno blanco y otro azul que al mezclarlos producía una bebida gaseosa que para nosotros era exquisita.

Yo recuerdo cuando hice la primera comunión, supongo que tendría siete u ocho años, que me vistieron de "Almirante" con un traje que sería la envidia de cualquiera de ellos. Por supuesto que el que lo estrenó era bastante más desarrollado que yo, físicamente me refiero, y tuvieron que ajustármelo porque mi padrino era más alto y ancho. También me pusieron un buen rosario en la mano con mis guantecillos y un librito de esos que se llevaban, en fin que me pusieron de punta en blanco para el evento.

Después de eso, una vez celebrada la ceremonia, no había la casi-boda que se celebra ahora, que cuesta como digo, más que una boda y es una simple comunión.

Lo normal era una invitación en cada casa. En mi caso, recuerdo que nos juntamos los seis u ocho niños celebrantes, nos prepararon nuestras madres unas tortillas y o sé si algo más y metidas en unas merenderas – entonces no existía el taper actual, sino las merenderas en las que los hombres llevaban la comida al campo – y como algo especial, nuestras gaseosas de papelillos, que primero echabas uno blanco y después de agitarlo con la cucharilla, echaban el azul y aquello saltaba como si hubieras agitado una botella de champán, y a beber a lo loco hasta que te "emborracharas". Y este era el festival. Imagínate.

Estas eran algunas de las costumbres que había en los pueblos, o al menos que yo recuerdo.

Lo que decíamos de ir a trillar el próximo año, creo que era porque de vez en cuando ibas a las eras en verano mientras la trilla, más que nada a que te dejaran llevar el trillo un rato mientras los mayores descansaban o bebían agua. Supongo.   

Los chavales que contrataban para trillar, esos eran ya considerados como un escalón superior, ya se hacían cargo de los animales en la trilla y tenían mando en la era.

No sé qué otras costumbres había, supongo que muchas que yo ahora no recuerdo, aparte de concursos de la meada más larga, etc., que no voy a explicar aquí porque no merece la pena.

Pero aquello de la gaseosa de papelillos era digno de ver y de probar.

 



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domingo, 10 de diciembre de 2017

(Artículo publicado en la Revista de AMADUMA del mes de octubre de 2017)


DIFICIL ENCAJE POLITICO EN ESPAÑA

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Las personas nos fijamos en la historia para sacar las consecuencias que en ese preciso momento nos conviene extraer. No siempre es fácil hacerlo, ni creo que todos sepamos hacerlo.

"Una historia no tiene principio ni fin, tan solo puertas de entrada." (C. Ruiz Zafón, El Laberinto de los Espíritus).

Le he dado varias vueltas a esta frase de Ruiz Zafón, escritor que me encanta, y verdaderamente no sé si he llegado a entenderlo o a llegar al meollo de la cuestión que él plantea en la misma o en unos pensamientos posteriores anexos a ella.

En estos momentos, planteando la actualidad política española, su historia sí tiene un principio, pero no sé si tendrá un fin, ni qué tipo de puertas de entrada puede presentar.

Yo, como ciudadano común y poco entendido en cuestiones políticas, y sin ningún tipo de interés especial en ellas, no llego a adivinar qué salida fácil puede haber entre tantos personajes y entidades y partidos para conseguir un encaje que pueda aportar una solución aceptable, que solucione el "contigo ni sin ti" que veo en medio de todos ellos.

"Una historia es un laberinto infinito de palabras, imágenes y espíritus conjurados para desvelarnos la verdad invisible sobre nosotros mismos. Una historia es, en definitiva, una conversación entre quien la narra y quien la escucha, y un narrador solo puede contar hasta donde le llega el oficio y un lector solo puede leer hasta donde lleva escrito en el alma. (C. Ruiz Zafón, El Laberinto de los Espíritus)"

Cualquiera que escuche por primera vez a los distintos representantes de las tantas posiciones políticas españolas, ve que hay unos esquemas planteados y asentados, que de entrada no admiten ningún tipo de componenda con ninguna de las otras existentes.

En principio todos quieren lo mismo pero con distintos caminos. Es decir, la historia de quien la narra y la de quien la escucha.

Tú escuchas las opiniones de los líderes de los equipos políticos y no entiendes lo que defienden definitivamente cada uno de ellos. Sí ves que si lo que presenta A y lo que presenta B coinciden con lo que antes defendía C, desde ese mismo momento para C ya no válido, sin asegurar el motivo por el que queda anulado, simplemente ni a A ni a B conviene coincidir en la defensa de unos puntos en coincidencia con los que defiende C.

Parece un juego de niños ¿verdad? Pues no, sencillamente es la actual disposición de unos señores que dicen defender las cosas que a todos nosotros nos importan y que, al parecer, a ninguno de ellos les interesa hacerlo.

El partido actualmente líder en votos, el Partido Popular, sigue manteniendo un margen de votos que ni con corrupción, ni con leyes totalmente impopulares, ni con las peores valoraciones de sus líderes, hay forma de rebajar. Son sus fieles seguidores que hagan lo que hagan no los van a castigar con su abstención. Ello le lleva a que el resto de partidos, hasta los más allegados a sus principios, le nieguen su ayuda en sus necesidades de votación, a excepción de cuando hay por medio prebendas económicas para su circunscripción – Canarias, País Vasco, etc. -.

Por otra parte está la entrada de la margen izquierda, lo que anteriormente era el Partido Socialista, Izquierda Unida, el anterior Partido Comunista, y otros varios con distintas denominaciones. Esa "Izquierda", ahora unida en otros varios partidos o unión de varios de ellos, no tiene en común más que el nombre. Nada más.

No les hace falta ni enemigos, les sobra con sus socios o compañeros para destrozarse.

El Partido Comunista se ha disuelto entre varios conglomerados y distintos representantes del mismo. La gente que decía representarlos en última instancia no tiene ni forma, ni creo yo, idea de lo que quiere ser en definitiva. ¿O alguno de sus muchos defensores puede aclararme quién y a qué representa el señor Iglesias, don Pablo, el señor Monedero, y esos otros representantes de Podemos? No he nombrado el señor Errejón, porque creo que entre todos ellos es la única persona que más puede representar a un grupo dispuesto a realizar algún trabajo que no sea exclusivamente en beneficio personal suyo. El líder de ese partido o asociación de partidos, el señor Iglesias, es incapaz de aportar algo a una unión que no represente su propio egocentrismo total. Yo y nada más, y me baso en que a su segundo anterior, el señor Errejón, se lo cargó, así según suena, por mucho que se hiciera una votación – que por cierto estuvo a punto de perder – porque no admitía su dirección indudable y su egocentrismo absoluto.

Lógicamente, eso conlleva que en un asunto en el que todos los partidos estaban de acuerdo, como fue la moción de censura al señor Rajoy, nadie lo apoyara porque llevaba consigo el encumbramiento del YO total de Pablo Iglesias.

Si hablamos del Partido Socialista parece una merienda de grillos. Es posible que actualmente, una vez aclarado quién puede ser su dirigente, después de aclararle a la señora Susana Díaz – vaya chasco de votos arrastrados de sus secuaces, a veces no tan voluntarios como daban a entender, en Andalucía – quizá puedan aclarar la forma y el sistema de presentar su verdadero programa al personal que quiera escucharles. Quizá esté equivocado, pero yo que he sido un ferviente votante y seguidor de algunos de sus más señalados líderes, si tuviera poder para hacerlo, eliminaría de su cabecera a todos los anteriores representantes, reconociéndoles sus grandísimos aciertos, y a varios de los actuales regidores, algunos realmente imbéciles, y como no, a la ilustre y según ella, única capaz de salvar a ese partido, doña Susana de Andalucía, que es lo peor que le ha podido ocurrir al Partido Socialista en la actualidad.

Tan inviable es la posibilidad de ajustar nuevos objetivos comunes a los partidos de izquierdas, como la de conseguir puntos de consenso necesarios para que alguno de ellos pudiera consensuar con la derecha un programa de gobierno no partidario y que pudiera aprobarse con intención centrista. Veo más factible un triunfo del grupo de derechas  que cualquier  otro resultado.

Si deseamos entrar en estudiar el conglomerado de partidos nacionalistas, independentistas, etc., sí entramos realmente en el reino de las tinieblas. En esos terrenos no hay forma de ver qué es lo que pretende cada uno de ellos, independientemente de lo que digan sus siglas. Lo del conglomerado de independientes en Cataluña no lo entienden ni ellos mismos. Estoy siguiendo el historial de su parida de la nueva ley para cuando sea – si es – el 1 de octubre y consigue dejar sin sentido a todos los que lo ven sin fanatismo. Un sinsentido.

Pero hasta donde llega luego el juego parcial de cada partido, que se habla de que varios de ellos, entre el Partido Republicano y Podemos, se han unido a cenar para acordar que si unos movilizan a sus seguidores para que vayan a votar, aunque a la mayoría no le interesa o se inclinen por el voto en contra, el otro le ayuda en su nueva moción de censura al gobierno de Rajoy.

¿Esto es digerible por alguno y por varios partidos o seguidores de los mismos?

Desgraciadamente debo confesar que yo no veo actualmente – quizá cuando se publique el artículo haya salido algo nuevo ¡todo es posible! – ninguna posibilidad de que haya acuerdo entre los partidos políticos de cualquier signo para gobernar por acuerdo entre ellos el país.

El otro día me envió un amigo un chiste en el que Franco decía: "veis como no se os puede dejar solos?"

Pues ya vamos teniendo años en democracia para que hayamos aprendido a dialogar, especialmente a dialogar y a plantear soluciones que entre unos y otros sepamos elegir las mejores. Y luchar para sacarlas adelante.     

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sábado, 4 de noviembre de 2017

EL COBARDE PUIGDEMONT

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

"No culpen a Lamela, y mucho menos a Rajoy. Quien los ha llevado a prisión se llama Puigdemont. Él es el traidor, él ha sido su peor fiscal. Primero, saboteando su propio acuerdo y conduciéndolos a cometer delitos flagrantes contra la convivencia y el orden democrático; después, poniéndolos a los pies de los caballos con su grotesca fuga. Viendo a la nave capotar, el piloto Puigdemont agarró el único paracaídas a bordo y se tiró. Es lo que pasa cuando pones a un pelele: se le puede manipular, pero en el momento de la verdad se quiebra como lo que es." (Ignacio Varela, articulista)

Nunca hubiera sido capaz de imaginar lo  que después hizo realidad el "honorable" cuando vio venir al lobo: abandonar a su gente, a sus ayudantes de los que él debía responder, y salir por pies – quién le paga esos gastos y andanzas – y dejar en brazos de la ley a los demás. ¡Qué poca hombría y cobardía la suya!

Ya tenemos "caganet" para el belén este año.

No me ha gustado el quehacer ni la postura del presidente Rajoy en estos últimos años, cuando todos veíamos lo que iba a suceder. Todavía menos me ha gustado cuando he oído al señor Duran  i Lleida comentar que hace tres años, él le comentó al señor Rajoy lo que estaban preparando en el Gobern de Catalunya con el objeto de que tomara las correspondientes medidas para evitar lo que, desgraciadamente, ha sucedido.

¡Cómo se puede ser tan imbécil y tan mal político!

Pero esto no disculpa que el cobarde de Puigdemont haya ido engañando a todos cuantos han confiado en él y en sus "acólitos" cantando y contando las innumerables mentiras sobre los triunfos que les esperaban y sobre todas las naciones europeas que ya les habían prometido sus apoyos y…, bueno todo eso que sus "embajadores" – los de Cataluña en el extranjero – les tenían prometido.

Entre esos embajadores estaba, por ejemplo, la hermana de Pep Guardiola. Y el dinero para esas embajadas ¿de dónde salía? Por supuesto que pertenecía a otras partidas que perdían sus fondos para el beneficio de los ineptos servidores del señor Puigdemont y adláteres.

Sí hay algo que debemos tener en cuenta, y es que de toda esta "charlotada" ha beneficiado a otros entes que nadie ha sacado a relucir todavía, pero que ellos mismos se han retratado de inmediato. Miren bien a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.  

Hasta poco más de un año, me caía bien esta señora. Desde un tiempo para acá le comenté a la familia que la señora Colau buscaba la presidencia de la Generalitat. Y no falla. Os copio parte del artículo de Ignacio Varela referente a esta señora.         

"Se ve de lejos su propósito de aprovechar la orfandad dirigente del soberanismo para hacerse con el chiringuito y que, además, se lo agradezcan. Lleva años invirtiendo en ello y poniendo fichas en todas las mesas de la ruleta, y esta es la ocasión de hacer caja. Puede que junto a la bancarrota de Puigdemont –o precisamente gracias a ella– se produzca el pelotazo de Colau." (Ignacio Varela)

Lo peor es que se va a encontrar con mucha competencia, hay varios que suspiran por el mismo puesto. Y alguno puede hacerle un competencia feroz y desde el mismo punto de ella o muy cercano.   

Por otra parte, no llego a entender que personas que se supone formadas, admitan y defiendan como algo irrefutable una fantochada como la del 1-O con aquel cura celebrando misa – o lo que estuviera haciendo – que presidía, se supone que en nombre de  dios, aquella orgía de votos y sin control, ni listas, ni nada, y aquellas votaciones por triplicado y cuadruplicado hechas por distintos periodistas para comprobar la seriedad de sus votaciones, aquellas urnas llevadas en coches y que alguna que se cayó al suelo y ya iba "preñada" de votos ¿de quién y cómo y cuándo?

Y eso lo defienden como inicio de su mandato para independizarse.

O aquella otra votación, con la mitad del parlamento ausente y cambiando varias veces de sistema, según veían si convenía que fuera de una u otra forma, para evitar que pudieran ser controlados los que votaban en uno u otro sentido.

No han podido hacerse peor las cosas. Imposible, por una y otra parte. Pero lo de este huido presidente, llegado al poder de rebote y puesto por sus adversarios de la CUP, aunque después fueran sus cómplices, no  hay por dónde cogerlo, no me extraña que sus propios seguidores gritaran aquello de "Puigdemont traidor", aunque yo prefiero lo de "Puigdemont cobarde".     



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jueves, 26 de octubre de 2017

ESTO ES CIERTO O ESTOY SOÑANDO?

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Llevo varios días, semanas o quizá meses, quitándome de la cabeza el deseo de escribir sobre el quebradero de cabeza que empezaron unos cuantos, no sé si muchos o pocos, desde luego bastantes menos que ahora, con la sana idea – según los buenos pensantes, y a los que yo me apunto, - de que la única forma de salir de "sus propios" problemas financieros, digamos no muy correctos, era iniciar un despegue que les sacara del país que ya los estaba cercando.

¡Qué mejor forma que captar a esos cuya idea fija era dejar a este país, que según ellos les robaba – y no sabían o no querían saber que quien les robaba eran precisamente aquellos que los dirigían y que les planteaban ayudar a independizarse – y abonar fuertemente ese deseo de cuatro grupos de personas: los de la CUP, Esquerra Republicana, ANC y Ómnium Cultural, crear un "totum revolutum" de asociaciones, partidos y partidillos y reunir a antiguos partidos como CIU en nuevos partidos – o los mismos pero con nuevos nombres – y grupos con ideas parecidas o contaminadas por los ideales que les van jaleando, y llegar de esta forma a crear el clima que ellos deseaban y que, ayudados por el influjo que han podido ejercer con la inestimable ayuda de TV3, ríase usted de TVE superada por esta, o al menos igualada por la catalana, han conseguido que mucha parte de la población haya creído en esa información y esas promesas que, aunque ellos se dejaban la vida en su explicación, sabían que todo era falso y no se iba a cumplir.

Hay que reconocer que lo tenían todo muy bien preparado, bastante mejor que el gobierno, a quien han sorprendido en muchas ocasiones, y que estaban preparándose para ello, según sus propias declaraciones, desde hace más de dos años.

Lo de hoy ya ha sido para llorar o partirse a reír, no sé. El Puigdemon debe tener el corazón fuerte cuando ha aguantado estos dos días sin sufrir un descalabro. Ya no sabía si entraba o salía. Ha llegado a ofertar su dimisión para que el vicepresidente le sucediera y tomara la determinación que quisiera. Y ni aun así ha tenido suerte.

"Qué políticos tan desangelados ha dado esta generación actual", decía un coetáneo del Sr. Sole Tura, uno de los Padres de la Constitución, en un programa de radio. La palabra "desangelados" no es la que él ha dicho, pero no soy capaz de recordar cual es la exacta. La idea sí era esa.

No tenemos a nadie que sea capaz de "envidar y arrastrar" como ocurria en otras fechas atrás. Pero creo que ocurre también en toda Europa, no encuentras a nadie de ese tipo.

Solo espero que entre todos encontremos la forma de solucionar este triste problema que tantos girones está dejando en Cataluña y en otros sitios de España, y por supuesto, que a todos estos impresentables se les aplique la ley que corresponda con el rigor que sea justo. Así evitaremos que haya de inmediato segundas partes indeseadas.  



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viernes, 29 de septiembre de 2017

¡CÓMO CAMBIAMOS... Y A VECES, NOS PARECEMOS!

Ángel Pulla Dijort/Málaga

(Artículo publicado el día 9 de octubre de 2014)

 

Imaginaos a uno cualquiera de aquellos homo sapiens, que un buen día se asomó a un lago  tranquilo y vio una imagen reflejada en el agua, que no sabía a quien correspondía. Instintivamente le preguntaría: ¿quién eres tú?

No estaba acostumbrado a verse en el espejo. No se afeitaba todas las mañanas, ni se reflejaba en los escaparates, ni se miraba a ver cómo le caían los trajes, etc.

Nosotros sí tenemos ese "menester" a menudo. Es decir, nos conocemos bien, aunque alguna vez nos asustemos al vernos.

Lo habitual es que cuando encuentras a alguno de tus antiguos compañeros de estudios, especialmente si son de bachillerato, o de tus primeras experiencias laborales, no los reconozcas, ni ellos a ti. Si incluso te ocurre a veces con chicas o chicos con los que has tenido una buena amistad, y te encuentras en situaciones raras, situaciones no demasiado agradables ... No los reconoces. Incluso a algún familiar, tampoco.

Bueno, hace un tiempo contactaron conmigo algunos compañeros de estudios del año ¡1962!, total hace 52 años - este fue el último curso que estuve con ellos -.

En principio no los conocía, pero ni siquiera me sonaba el apellido. Después de hablar con algunos de ellos, recordándome cosas nuestras, a otros compañeros, profesores, fui cogiendo algo de onda, y sí a alguno lo recordaba o al menos no me resultaba extraño.

Y no veían raro que una persona no recuerde algo que ocurrió hace 52 años y que cuando termina aquello no vuelves a tener ningún tipo de contacto con ellos, ni con nadie que te recuerde aquel mundo que para ti terminó y nada más.    

Para mí fue lo más normal que al salir del internado y dejar los estudios, me olvidé totalmente de mi vida anterior - a la que tampoco tenía un apego especial-, dedicándome a partir de entonces a preparar mi vida futura, mis próximos pasos, y mi posibilidad de seguir otros estudios. Y todo lo demás era otra historia. Casualmente tampoco tenía muy arraigada esa etapa y no sentía en absoluto añoranza alguna por ella, por lo que olvidarla fue muy fácil.

Uno de ellos colocó oportunamente sobre la foto de cada cual su nombre y apellidos, y así te quedas maravillado cuando ves una persona irreconocible sobre aquel chico al que tu vagamente recordabas como un crio delgadito, con pelo y con cara de "espabilado"... ¡sorpresas que da la vida! Yo he visto una fotografía de aquellos tiempos en que aparecíamos varios cursos juntos y no he sido capaz de reconocerme, no sé cuál de ellos soy yo.   

Sin embargo, a veces nos parecemos un poco. Sí, yo viendo ahora algunas fotos con su nombre, creo que pudiera llegar a recordar a alguno de mis antiguos compañeros de estudios de la época de bachiller.

Continuo opinando, como le dije a alguno de ellos, que son demasiados años para intentar repasar ahora aquellos tiempos porque no queda prácticamente nada que nos siga uniendo, tras tantos años de incomunicación y de  organizar cada cual su vida a su manera y con otro tipo de personas, ideas, pensamientos, y  vivencias.

Por lo que se ve en las películas, lo que te comentan los que lo han vivido, todas estas reuniones de "compañeros de estudios", "compañeros de promoción", "compañeros de colegio", etc., etc. siempre terminan como el rosario de la aurora, con malos modos, enfados, encuentros indeseados, y alguna bronca. Es lógico que así ocurra.

Tengo entendido que no ha sido así en esta reunión a la que me refiero, pero tampoco espero que salieran cosas muy interesantes de la misma. Y tras tanto tiempo las amistades ya las tienes hechas en tu zona, con tus actuales o recientes compañeros.

Pero, sí, a veces nos parecemos algo a lo que una vez fuimos, aunque fuéramos unos críos que estábamos empezando a estudiar y a prepararnos para iniciar una vida muy distinta a la que en aquellos momentos estábamos soñando.



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jueves, 22 de junio de 2017



QUIZA NO SIEMPRE ACIERTA

Angel Pulla Dijort/Málaga


(Este artículo se publicó en la revista de Amaduma de Abril 2017)

 

No estoy seguro de que el pueblo siempre acierta cuando elige por mayoría a sus representantes. Opino que más bien, yerra en la mayor parte de las ocasiones.

Lo que sí es cierto es que nadie está autorizado a quitarle la razón y menos a revisar gratuitamente sus decisiones. Esas son sagradas.

Pero no logro entender cómo tantas personas pueden equivocarse a propósito a la hora de elegir a una persona, cuyo único fin es guiarse por su instinto financiero – propio beneficio, por supuesto – y despreciar olímpicamente todo tipo de actividad, independientemente de quien lo aconseje, que encamine a promover fines distintos al propio ego.

¿Verdad que no es posible admitir que, si esto es conocido por todos, esta persona consiga el beneplácito general del personal?

He de revisar en parte mis convicciones después de ver un detallado documento sobre los semilleros de gran parte de esos votos que han decidido otorgar a alguien el poder.

El resentimiento no debe decidirnos a hacer o no algo en que nos jugamos aspectos muy importantes en nuestra vida. Nunca estaremos seguros de que ese sentimiento sea realmente producido por aquellos a quienes nosotros culpamos y no por nuestra propia cerrazón u obstinación.

Hay una frase de Samuel Butler que podía obligarnos a meditar sobre algunas posiciones. "Los más obstinados suelen ser los más equivocados, como todos los que no han aprendido a dudar".

Las elecciones van precedidas de unas campañas, donde la publicidad es importantísima para ayudar a conseguir que cualquier tipo de formulación hecha con todas las condiciones que los especialistas en publicidad aplican a sus campañas, ayuden a presentar unos resultados extraordinarios.

El candidato presenta unas premisas especiales e insustituibles en su programa, donde quiere hacer que gravite toda su fuerza en esa campaña. Prepara sus cinco o seis puntos sobre los que basará toda su fuerza, y en los que quiere centrar todos los focos de sus actuaciones.

Y ahí está precisamente la habilidad de esos publicistas para conseguir que unos cuantos de esos puntos se destaquen sobre los demás. Que sean precisamente los dos, tres puntos que más llamen la atención del mayor porcentaje de votantes, que ni siquiera serán después capaces de parar a discernir si el total de su propuesta les conviene o, incluso, si les puede perjudicar gravemente. No, no se lo van a plantear, es suficiente con los dos o tres puntos fuertes que han oído. Lo demás, ni siquiera es abordable.

"Voy a cerrar con un muro…" "Voy a extraditar a todos los que vengan sin papeles…" "Las mujeres no interesan más que para sus quehaceres y la cama, no sirven para nada más…"

Y recoge una votación con mayoría en esos sitios, donde habitan miles de personas que han venido sin papeles, aunque posteriormente hayan obtenido algún tipo de documento que le dé la sensación de legalidad. Y le siguen y aplauden un sinfín de mujeres, muchas de ellas además inmigrantes. Inaudito, es increíble esa forma de juzgar un proyecto.

El proteccionismo de Trump se topa ahora con uno de los sectores que le aupó a la Casa Blanca. El corazón rural de América está que trina con este señor a quien votó en grupo, dando salida a la ansiedad acumulada por la recesión en campo texano, por ejemplo.

Pero ahora, debido a la agenda proteccionista del presidente, se encuentran con más de ciento treinta compañías productoras, exportadoras de productos agrícolas, que representan a cerca de veinte millones de productores y asalariados, que ven la posibilidad de reducirse sus exportaciones a sus vecinos del NAFTA (Canadá y México) en más de un 30% del total vendido actualmente.

Estos vecinos y consumidores, grandes consumidores, pretenden reaccionar con la misma moneda que se les amenaza a ellos, la subida de aranceles. De ello ya tiene EEUU muestra hace unos pocos años por parte de México.

Los representantes de las grandes empresas exportadoras advierten de que "ampliar el acceso a mercados internacionales es esencial".

Por esto mismo es por lo que comento anteriormente que me causa pavor ver lo que este señor puede causar, no solo a América, sino a todo el resto de Occidente. Leo en un artículo de Manuel Jabois en conversaciones con Darío Adanti, que éste comenta que "el problema viene cuando nos demos cuenta de que la anormalidad de Trump es la pauta de normalidad para la gran parte de los pobladores de Occidente. Ese es el miedo".

A mediados de marzo parece que este señor ha dejado en tono bajo su manía de dejar "bocinazos" con sus mensajes de twitter matinales, anunciando qué tipo de ocurrencias se le han ocurrido a él a cualquiera de sus ayudantes esa noche. Es posible que alguien le haya avisado de los inconvenientes de sus ocurrencias. Por lo pronto, de sus más cuarenta y cinco millones de votos obtenidos en Texas, tiene más de la mitad en contra cuando no llega ni a los cien días de gobierno.

Esperemos que las personas sensatas de ese país, encuentren soluciones adaptables a estos tiempos. Como decía Jordi Costa: "en tiempos duros se necesitan carcajadas fuertes".     

El escritor D. Arturo Pérez Reverte decía que "en España se fabrican más tontos que botellines". Sí señor. Pues también en los Estados Unidos de América.



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