domingo, 5 de julio de 2015



¿CUAL ES SU JUSTIFICACIÓN?

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Me encuentro ante la imposibilidad de admitir como algo normal en la forma de pensar de este nuestro país que estos aparentes retrocesos seculares - a mitad del siglo pasado - se consideren eventuales evoluciones del pensamiento de la gente del siglo XXI.  

Es una reedición de una experiencia por la que no desearía volver a pasar. Es más, tampoco desearía que volviera a pasarla ninguna otra persona y menos en edad de formación.

Recuerdo una contestación mía a un artículo publicado por Tomás en su Blog sobre la formación religiosa en las escuelas. Yo le hablé de aquel a quien recuerdo como responsable de los Catecismos y demás "artilugios" que se nos administraba para nuestra formación, el padre Ripalda. Había que sabérselo de memoria.

Y a esto es a lo que el Sr. Wert ha decidido llevarnos mediante sus órdenes dictadas en el BOE.

·         La Iglesia decide y desarrolla los contenidos de esta asignatura

·         Hasta esta reforma, la comparativa con otras religiones era la base de los contenidos de tercer curso de Secundaria

La estructura de los diferentes cursos y sus contenidos no han sido desarrollados por el Gobierno, sino por la Iglesia -en concreto, por la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis-, como viene sucediendo en las últimas reformas educativas.

Los materias establecidas incluyen novedades con respecto al currículo anterior, como la inclusión de los rezos. En concreto, en primer curso de Primaria, uno de los puntos evaluables es que el alumno "memoriza y reproduce fórmulas sencillas de petición y agradecimiento".

Esta asignatura será optativa para los seis cursos de Primaria y los cuatro de Secundaria.

Podrán optar por Religión o Valores Éticos, pero siempre teniendo en cuenta que su contenido será evaluable y formará parte de la nota media final del curso del alumno.

Me resisto a pensar que estos datos figuren en el Boletín Oficial del Estado. ¿No estábamos hablado de un estado aconfesional? En el artículo 16.3 de nuestra Constitución se dice que España es un estado aconfesional, que ninguna confesión tendrá carácter estatal, etc.

El ministerio responsable de estas órdenes dictadas en el BOE - el Sr. Wert y su superior Sr. Rajoy deberían recordar estos artículos -, ese ministerio está incumpliendo la constitución, aunque también entiendo que se basarán en ¿qué? no lo sé, pero tendrán sus escusas para que todos tengamos que aceptar que un joven que obtenga una calificación de sobresaliente en Religión, pueda competir con aquel que lo obtenga en Matemáticas.

¿Qué planteamiento pudo ser el que se hizo el responsable de esta introducción en el currículo escolar de todos estos temas de religión católica?

¿Por qué no se planteó, en igualdad de oportunidades, algo semejante con el islamismo, con el protestantismo, con el budismo, etc.?

No niego el estudio de la historia de las religiones. Todo es digno de ser estudiado y conocido. Pero sí me niego a admitir ese dicho que se nos hizo grabar en nuestras mentes desde los tiempos del nacionalcatolicismo español, aquello de que hay una religión verdadera, la católica, y las demás son falsas.

Hace unos años, pocos, una compañera de clase me dijo que mis ideas sobre la religión católica podía deberse a la falta de conocimiento de la misma. He estudiado, convivido y soportado seis años interno en un centro de curas, supongo que eso no te parecerá deficiente formación religiosa.

Cuando ves el programa  de estudios de países como Finlandia, por ejemplo, y lo menciono por ser uno de los primeros clasificados en todos los test de estudios, y lo comparas con el nuestro encuentras varias de las razones que justifican esa diferenciación de una a otra clasificación. Sin tener en cuenta otros rasgos - económicos, sociales, gastos en educación, salarios docentes, etc. -. Su programa los organizan los profesores, siendo el mismo currículo igual para todos, teniendo libertad para su organización por centros. En ninguno hay clase de religión.         

Entiendo como algo más natural que aquella familia que pretenda que sus hijos sean educados de acuerdo con las enseñanzas de la iglesia católica busquen los medios adecuados para ello, por ejemplo el colegio privado religioso, la iglesia, o cualquier otro centro donde se imparta la religión.

 No veo tan normal que se implante a todos los educandos de un país una asignatura de religión católica, cuando eso iría en detrimento de otro tipo de asignaturas, realmente interesantes para la formación integral de esos educandos, y que formarán parte importantísima de ese  acerbo cultural que le va a exigir la competencia en su futuro  desarrollo laboral.

Desgraciadamente esto es algo que vine ocurriendo con demasiada frecuencia en nuestro país, pero también entiendo que en el mismo momento en que el actual gobierno pierda el apoyo de la mayoría absoluta de que ahora goza, el siguiente gobierno resultante de otras fuerzas más progresistas harán desaparecer del programa educativo la asignatura de religión, cosa que yo apoyo totalmente, por encontrarla  desfasada y no interesante para el currículo de los estudiantes.

Le aconsejaría al Sr. Wert, que tiene el record de "ausencia de saludos" en sus presentaciones públicas, que se ahorrara la molestia de presentar algo con tantos visos de desaparición inmediata.        

 

domingo, 31 de mayo de 2015



LA SONRISA DE UN GILIPOLLAS

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Acabo de ver en televisión el término del Giro de Italia en Milán, donde afortunadamente ha triunfado un señor a quien admiro desde hace tiempo, que se llama Alberto Contador.

Ha subido al podio donde se le han entregado todo tipo de galardones, todos merecidos, y al final, todos muy respetuosos han escuchado el himno nacional de España, y no he escuchado un solo pito ni nada disonante mientras se interpretaba el mismo, además con toda  su interpretación completa.

Esto en Italia, nada que ver con el país del ganador.

Me ha venido a la memoria el partido de ayer, no vi en el partido aunque sí el inicio, y me encontré con la gran mamarrachada del pito-pito al himno nacional acompañado por los pitos que muy amablemente repartieron unos señores catalanes - o asimilados - que quisieron animar a sus paisanos a que entorpecieran la correspondiente interpretación.

Ni soy nacionalista, ni soy soberanista - soy republicano -, ni siento nada especial cuando oigo ningún tipo de himno, pero sí se me hinchan las amígdalas cuando veo al impresentable "pseudo- moisés" llamado Arturo Más con esa risita de gilipollas al lado del rey Felipe VI, celebrando que sus correligionarios han logrado machacar el himno español.

Si tan mal te va aguantar, ¡ten los cojones de plantarte y decir yo no voy a hacerte la corte y no acudo al partido! ¡Ten los huevos de hacerlo, gilipollas!

Y si a esos equipos - cuyos jugadores no tienen nada que ver en esto - no les gusta a sus seguidores aguantar a ese país ni a ese rey, sencillamente, renunciad a jugar ese trofeo, sin más.

Así de fácil, no queremos jugar tu copa, rey. Y punto.

Y no mandéis otra vez a ese capullo a lucir su risita gilipollas al palco, por favor.       



VIVA LA MISERIA

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Se acabó la crisis. Viva la miseria.

Después de todo lo oído durante la pasada campaña electoral, especialmente por pare del Sr. Rajoy, basando toda la fuerza de su argumentación en la mejora de la macroeconomía, hoy, una vez acabados los ruidos y vista la desbandada iniciada por algunos de los barones del Partido Popular, iniciada por el presidente de Castilla León, a quien todos daban por seguro ganador por mayoría absoluta, han comenzado a oírse la  presentación de las auténticas realidades de la "economía de los españoles de a pié".

Esta sí es para hacerla ver y oír a todo aquel de quiera conocer realmente cual es la verdadera situación de las personas que formamos ese grupo de electores a los que se le ofrecía la otra información: hay 13 millones de personas en el umbral de la pobreza. Ni más ni menos.

Ya no me valen las "mamandurrias" de la señora marquesa, con sus numeritos de campaña electoral que tanta gracia les hace a sus seguidores, y que a mí por cierto me rechinan los dientes al oírlas, ni las extravagantes ofertas posteriores de inmolación en favor de la desaparición de la jueza que la ha disputado tan dignamente - mira qué diferencia de campaña de una a otra - y que a ella tan poca fiabilidad le ofrece.

Por cierto, qué otra alternativa va ofertar el Sr. Rajoy a los sin techo y a punto de perderlo en Andalucía ahora que ha conseguido que el Tribunal Constitucional retire la ley andaluza del desahucio de viviendas? También la va a marcar como otra marca en la culata de su revólver como otras muchas que lleva?

Los partidos tradicionalmente ganadores en los distintos comicios en años anteriores deben haberse olvidado de que los votos que reciben no salen de la nada, sino que vienen de la mano de esas gentes que ellos llaman votantes y que representan a las personas que llevan mucho tiempo diciendo que están hasta las narices de ese pasotismo y ese enriquecimiento amoral e ilegal que ellos llevan "trabajándose" hace tantos años.

No sé en qué piensa el Partido Socialista mirando como se le va el tiempo desde que se celebraron las elecciones andaluzas sin haber conseguido ningún tipo de avance en la formación de un gobierno andaluz. A mí me da la impresión de que la Sra. Díaz tenía en su cabeza la idea de que el simple hecho de ser la más votada iba a producir una rendición del resto de fuerzas a sus pies.

Ahora ha visto con asombro que las demás también cuentan y que si no se decide a dialogar con todos y llegar a acuerdos con ellos para gobernar, puede encontrarse con la desagradable sorpresa de que si llegan a repetirse las elecciones, sea ella una de las perdedoras en las mismas, por no haber sido capaz de concertar cuando tuvo lugar a ello.

Desgraciadamente no somos un pueblo muy dado a la negociación. Aquí se lleva mucho eso de "esto es lo que hay, y si no os interesa, no hay más que hablar". Y eso no es dialogar, eso es discutir, imponer.

No sé cómo se toma el presidente del Partido Popular su actual situación, yo si fueran él, me remojaría las barbas, por si acaso. Claro que Rajoy ha debido tomar mucha horchata de joven, y así se le ha quedado la sangre...

      

sábado, 2 de mayo de 2015



CUALQUIERA SABE

Ángel Pulla Dijort/Málaga

 

Yo nací siendo un tifosi, como descendiente de italianos tenía en el alma impresa esa necesidad tan latina de necesitar ser seguidor acérrimo de algo o de alguien.

Y cuando era un niño me apetecía ser camionero.

En aquello tiempos ser camionero era algo importante, al menos para mí, que era lo más grande que yo había visto moverse. Enorme, haciendo un ruido infernal y alguno de ellos con una chimenea arriba por donde tiraba el humo - después, muchísimo después supe que aquello era por el combustible que consumían -, y que cargaba todo lo que le pusieran.

Cuando yo los veía bajar por mi pueblo, desde la alta sierra, cargados de troncos de pino, muy largos, que sobresalían por la parte trasera, provocando a veces roces en las paredes de las casas al tomar las curvas de la carretera...

Ah, y luego el claxon que utilizaban algunos de ellos. No pitaban, silbaban y eso llamaba más la atención de nosotros, sus tifosi.

Era tal la afición que sembró en nosotros el ser camionero que ya incluso la cambiamos por ser autobusero, del autobús de línea, con sus viajeros y sus maletas. Hasta queríamos ser como Sanjulián, no sé por qué se llamaba así o si es que era otro su nombre y nosotros le decíamos ese por alguna otra razón, pero también deseábamos ser como él y tomar por la mañana el autobús, y marchando para la capital.

Naturalmente, debíamos andar muy cortos de información o con gran desconocimiento de otros horizontes para recortar tanto nuestros deseos laborales.

Más adelante, cambié radicalmente mi intención laboral y me salió la vocación religiosa. Decidí hacerme cura. Además, agarré la afición de tal forma que ya no admitía otro tipo de labor que no fuera esa o algo semejante a ella.   

Me hice monaguillo y ayudaba a misa todos los días, acompañaba al cura a los sitios donde debía acudir como tal ayuda del mismo, y me preparaba para ser en el futuro un cura igual que el que yo tenía en el pueblo.

Luego pasando los años se me iba haciendo un poco cuesta arriba aquella afición, ya no era tan apremiante el deseo, hasta que poco a poco decidí que yo no quería ser cura. Era la única forma que tenía de poder estudiar, pero sin más.

Debí cambiar bastante mi forma de ser y de pensar, porque los que me conocieron después, no se hacían a la idea de que yo había estado estudiando con los curas. Siempre decían aquello de que "los que venís de los curas sois los peores..."

Luego he tenido otras aficiones, pero de esas creo que no voy a hablar aquí, no porque sean algo inconfesable, ni mucho menos, solo que ya os he aburrido bastante por hoy y mejor lo dejamos para otra ocasión en que me encuentre más inspirado.  

  

viernes, 27 de marzo de 2015



EL RATONCITO PÉREZ.

Tomás Morales Cañedo

 

La creencia enquistada y la razón: la difícil convivencia.

Contra el convencimiento arraigado poco puede la razón. Porque no se trata de "vencer" con argumentos.

Como dice le refrán: "mal riñen dos, como uno no quiera".

El "convencido" nunca "vence", porque no lucha; y el lógico no puede "vencer" porque el contrincante no lucha.

 

(Diálogo adelantado y previsto de aquí a unos años)

(Como saben todo el mundo mundial y parte del universo, Santi y Alberto son mis "chiquitines", mis nietecillos. Mi Santi tiene siete años y pico y mi Alberto dos y pico)

 

ALBERTO.- Se me ha caído un diente. Esta noche el Ratoncito Pérez vendrá a cogerlo y me dejará 20 euros debajo de la almohada.

SANTI.- Es mentira. El Ratoncito Pérez no existe. Son los padres.

A.- Mentira la tuya. Sí existe.

S.- Y en Navidades también los Reyes Magos te trajeron regalos. ¿No es verdad?

A.- Sí, es verdad. Me trajeron un Mac, un Ferrari, una moto y un tren con vías y todo, que funciona con un mando a distancia.

S.- Los Reyes Magos también son los padres.

A.- Mentira.

S.- Verdad.

A.- Me loan dicho mis padres y ellos nunca me mienten.

S.- Lo dicen para que te lo creas, pero no es verdad. Son ellos. Créeme a mí, primo.

A.- Pues yo creo a mis padres y creo que sí existe el Ratoncito Pérez y los Reyes Magos.

S.- Pues yo sé que no existen.

A.- Demuéstramelo.

S.- Te lo demostraré.

A.- Porque si fueran los padres yo me habría despertado cuando hubieran entrado en mi habitación y hubieran levantado la almohada.

S.- Es que tus padres lo hacen con mucho cuidado, para que no te despiertes. Además, si tus padres no saben que se te ha caído un diente y tú lo has puesto debajo de la almohada ellos no entran, levantan la almohada con mucho cuidado, cogen el diente y dejan el dinero. Si ellos no lo supieran el diente estaría, al despertarte, debajo de la almohada, tal y como tú lo dejaste. ¿A que tú se lo dices a tus padres cuando se te cae un diente?

A.- Es que si los padres no lo saben el Ratoncito Pérez no actúa. Él es tan listo que no quiere que lo pongan a prueba. Funciona así: yo se lo digo a mis padres y, luego, el Ratoncito Pérez entra en funcionamiento.

 

(Santi va a intentar demostrarle que son los padres).

 

S.- ¿Ves esta caja, con estos polvos, la brocha y la lupa? Son de mi juego de detective. Toco esta mesa, echo estos polvos, le paso la brocha, le aplico la lupa y…."ahí tienes mis huellas, en la mesa". S lo que hacen los detectives para identificar a los ladrones. Vamos a hacerlo con ese billete que tú dices que anoche te echó el Ratoncito Pérez y verás que en el billete aparecen las huellas, no de un ratón, sino las de una o dos personas, tu padre, o tu madre, o los dos.

 

(Hacen el experimento y….efectivamente, allí estaban las huellas)

 

S.- ¿Y ahora, qué? ¿Te convences de que son los padres?

A.- Eso no prueba nada. Porque el Ratoncito Pérez tiene muchos trucos para abrirle la cartera de mi padre, cogerle el dinero, entrar en mi habitación, cuando yo estoy dormido, meterse por debajo de la almohada, coger el diente y dejar el dinero. Por eso están en el billete las huellas de mis padres. Pero el dinero me lo ha puesto el Ratoncito Pérez y el se ha llevado el diente para hacerse su casita. Las huellas no demuestran nada. El Ratoncito Pérez es mágico.

 

(A los pocos días, la caída de otro diente).

 

S.- Mira, Alberto. Vamos a hacer lo siguiente. Esta noche, cuando te acuestes y pongas el diente debajo de la almohada, voy a echar harina por el suelo de toda la habitación y así, cuando tus padres, por la noche, entren a hacerte el cambio de diente por dinero, sus huellas, de uno o de los dos, quedarán grabadas en el suelo, sobre la harina. ¿De acuerdo?

A.- De acuerdo.

 

(Y a la mañana siguiente, allí estaban las huellas).

 

S.- ¿Y ahora, qué, Alberto? ¿Son los padres o no son los padres?

A.- Pero eso no prueba nada. Lo que ha ocurrido es lo siguiente: mis padres, antes de acostarse, han entrado en mi habitación, para ver si estaba destapado, luego se han marchado y, a continuación ha entrado el Ratoncito Pérez a coger el diente y dejar el dinero.

S.- ¿Y dónde están las huellas del ratón ese?

A.- Es que el Ratoncito Pérez es mágico, y no deja huellas.

 

(A los pocos días, otro diente que se cae)

 

S.- Mira, Alberto. ¿Tú te acuerdas que nuestros padres ponían una cámara que nos enfocaba en la cuna y que, en cuanto nos movíamos o llorábamos, nuestros padres, en el salón, nos veían y oían, porque la pantalla sonaba?

A.- Sí, lo recuerdo.

S.- Vamos a ponerla y verás cómo entran, por la noche, tus padres. Grabamos todo lo que pase en tu dormitorio, por la noche y, a la mañana siguiente, lo comprobamos. ¿Vale?

A.- Vale.

 

(Y, a la mañana siguiente, efectivamente, se grabó a su padre entrando en la habitación y…..)

 

S.- ¿Y ahora, qué?

A.- Eso tampoco  prueba nada. Lo que ha ocurrido es que el Ratoncito Pérez que es listo, muy listo, listísimo, si ve que hay una cámara grabando no actúa como Ratoncito Pérez, sino que se disfraza de una persona, esa que hemos visto en la grabación.

O, a lo mejor, le pidió a mi padre que, sólo por esa noche, lo sustituyera, porque él estaba demasiado ocupado y tenía que acudir a muchos sitios y le dijo a mi padre: "porfa…pero sólo por esta noche" Eso es lo que puede haber pasado.

 

(Santi cogió a Alberto de la mano. Fueron a la habitación de sus padres. Abrieron el armario. Y en el cajón de abajo estaban todos los dientes de Alberto, además con las fechas de cuándo se le habían caído).

 

S.- ¿Y ahora, Alberto, qué? ¿Qué me dices? ¿Sí o no?

A.-  Eso lo que quiere decir es que el Ratoncito Pérez ha hecho un trato con mi padre. Yo te doy los dientes y tú me das el dinero. Así el Ratoncito Pérez dispone de más dinero para seguir poniéndolo debajo de la almohada la próxima vez.

Además, Santi, eso explica por qué en los billetes están las huellas de mi padre. Así se entiende todo. ¿O no, Santi? Eso es lo que ha pasado.

 

(Santi ya estaba desesperado de cómo demostrarle a su primo Alberto que el Ratoncito Pérez son los padres, así apuró el último recurso).

 

S.- ¿Quieres, estás de acuerdo en que se lo preguntemos, directamente a tus padres?

A.- Vale. Preguntémoselo.

S.- ¿No es verdad, titos, que vosotros sois el Ratoncito Pérez y que cuando a Alberto se le cae un diente y lo pone debajo de la almohada, sois vosotros los que entráis en la habitación  y….?

 

(Los padres dijeron que Sí, que, efectivamente, eran ellos los que….)

 

S.- ¿Y? ¿Alberto?

A.- Es que mis padres están mintiendo porque el Ratoncito Pérez, con su magia, los ha convencido para que dijeran lo que han dicho. Pero no es verdad. ¿Por qué tengo yo que creerlos a ellos y no al Ratoncito Pérez, que es mágico y….?

Yo lo que sé es que creyendo en el Ratoncito Pérez funciona lo del diente caído, puesto debajo de la almohada y, a la mañana siguiente, los veinte euros a cambio.

 

(Santi, desesperado, ya no sabía qué hacer. Se enfadó consigo mismo. Se fue a la cama no sin antes dar un portazo. Allí empezó a pegarle puñetazos a la almohada, se pellizcó, se mordió el dedo gordo de la mano derecha, mordió hasta el catre de la cama, se miró en el espejo y por poco lo rompe de otro puñetazo, juró en arameo, se tiró de los pelos. Se arrancó un montón de pelos y los metió debajo de la almohada, Y a la mañana siguiente….

 

ALLÍ ESTABAN LOS PELOS.

 

Como no creía en el Ratoncito Pérez éste no había ido a su habitación a cambiarlos por dinero para poder hacer el tejado de la casita hecha con los dientes de Alberto.

 

Y. COLORÍN COLORADO……..

 

(Recreación personal e interesada de otra recreación sobre el cuento El Ratoncito Pérez, que vivía en la Cll/ Arenal, nº. 8, no lejos del Palacio Real. Cuento del año 1.902, del Padre Coloma, jesuita, profesor, andaluz, de Jerez de la Frontera, regalo al Rey Alfonso XIII cuando éste tenía 8 años y al que se le había caído el primer diente.

Allí, en el nº 8 de la calle Arenal, de Madrid, podéis ver la placa: "Aquí vivía, en una caja de galletas, Ratón Pérez…..")

jueves, 12 de marzo de 2015



EL SONIDO DEL SILENCIO

Ángel Pulla Dijort/Málaga

(Artículo publicado en la Revista de AMADUMA nº 35 del mes de Febrero)

 

Conocí una canción en el año 1965 del dúo americano Simon y Garfunkel, con un sonido suave, sin gritos, apenas sin ruido, acompañados de su guitarra. Era una canción que me fascinó y la seguí y sabía que aunque había nacido como consecuencia del asesinato del presidente Kennedy tenía otros muchos sentidos para todos nosotros. Así lo sentía yo, y lo sigo sintiendo, porque todavía me sigue cautivando. Los Sonidos del Silencio.

Sería un agradable ambiente para leer este artículo la posibilidad de escuchar como fondo esta canción de S & G porque llenaría mientras tanto tus oídos de ese absorbente y delicado  sonido que parece ofertarte exactamente los sonidos del silencio...

¿Os habéis fijado cuando vais en un medio público de transporte - autobús, metro, tren - en la cantidad de gente que va manejando sus móviles, escribiendo, contestando, haciendo no sé qué cosas con esos endemoniados aparatos cuyo primer fin fue hablar y escuchar, y ahora hacen de todo menos eso? 

"... y de pronto vi una luz en la calle que me cegó, en medio del silencio..."

 

Y no se habla. He observado cuatro personas en una mesa de un restaurante donde se supone que van a reunirse para comer, beber y dialogar, y están los cuatro son sus aparatos escribiendo, manejando, haciendo cosas, las que sean, y comunicándose con quien sea - sería terrible que fuera con alguien de esa misma mesa - y dejando pasar el tiempo hasta que a alguien se le ocurre llamar la atención de la concurrencia y hace ver que allí hay unas bebidas y unas tapas para tomar y ¡qué menos! romper el silencio que se ha instalado y crecido entre ellos.

"... y podrá llegar un día en que de vosotros se adueñará..."

 

Es triste pensarlo así, tan a lo frio, pero veo muy clara esa posibilidad de que se rompa la comunicación oral entre las personas, que realmente se adueñe de nosotros el ritmo del silencio.

¿No habéis observado frecuentemente a un grupo de jóvenes, un grupo grande, varios jóvenes varones y hembras, que están juntos, que persiguen algún fin, porque si no nos estarían allí reunidos, y que no hablan entre ellos?   

He dicho que puede romperse la "comunicación oral" entre las personas, no es correcto apuntar la posibilidad, exactamente esa comunicación está rota. Esas conversaciones grupales, que todos las hemos mantenido y disfrutado con ellas ahora escasean, casi no se llevan.

En los años sesenta y tantos y setenta, los amigos y las amigas nos reuníamos para hablar, para tratar asuntos nuestros, comentar los estudios, las expectativas, vernos, ligar, en fin hablar entre nosotros. Era inconcebible que llegaras a esas reuniones para estar callado, o leyendo o haciendo cualquier otra cosa, porque lo único que conseguías actuando así era que el resto de amigos te ignorara. Pues ahora no, ahora llegas y te pones a darle al móvil. Sin más palabras. 

Nunca he entendido ese tipo de reuniones grupales, donde además de no hacer nada, prácticamente ni se habla. Por eso era tan llamativa la sentada en Sol de los del 15 de mayo, no era lo normal que todos ellos estuvieran reunidos y hablando entre ellos ¡oralmente!

Esto se hubiera corregido si con los primeros que establecieron "esos tics tecleadores en el móvil" se les hubiera aplicado una apoptosis y así evitaríamos el crecimiento exponencial de ese vicio que domina a todo el personal - niño, joven y mayor - en cuanto tienen un móvil delante.

 

"... pero no prestaron atención, siguieron en silencio..."

 

Son un matrimonio normal, como tantos otros. Con dos hijos, uno de unos meses y otros de tres años. Salen a pasear, el pequeño en el carrito y el más mayor andado de la mano del padre. Van hablando de asuntos de la familia, del trabajo, de amigos, etc. De vez en cuando el padre habla con el niño, le comenta cosas y le hace fijar su atención en algunos puntos que le interesa que mire.

Se entretienen en ver algo en unos escaparates, miran algo en una tienda, encuentran a conocidos y paran un rato a charlar con ellos, y siguen dando su paseo disfrutando de su compañía y de la de sus hijos, y aprovechando para hablar el poco tiempo del que disponen cada día para ellos solos. 

Bueno, esto es lo que normalmente ocurría hace unos años, cuando todavía vivíamos en las cavernas del desarrollo y ¡¡¡no había móviles!!! y si los había solo servían para hablar y oír.

Una vez desarrollados y modernizados y armados de nuestros actuales aparatos que tienen, llevan y soportan todo aquello que pueda ser utilizado para ver, llamar, escuchar, escribir, fotografiar, grabar, twitear, facebooar, wasapear, yutubear, y muchos etcéteras más, todo aquello anterior es un rollo y un fuera de onda.

Ahora van el padre y la madre cada cual con su aparato en la mano, sin hablarse y sin mirarse. La madre empuja el carro con una mano y sin  siquiera mirar por donde va, tropezando con todo lo que se le pone por delante. Y el padre... el padre ha perdido al niño ya tres o cuatro veces, y además se enfada con él por no seguirle y vivir a su aire - más o menos como tú vas con él -. De vez en cuando se despistan unos de otros y nadie sabe dónde está el resto...

"...el silencio crecerá y llegará un día en que de vosotros se adueñará..."     

 

 

sábado, 21 de febrero de 2015



LA CULTURA COMO ALIMENTO.

Tomás Morales Cañedo

Durante nuestra estancia en el claustro materno (nueve meses más o menos) nuestro único y completo alimento procede de la madre y a través del cordón umbilical (cañería y desagüe).

Nada más abandonarlo y durante nuestra nueva ubicación en el claustro familiar ello supone, como un cambio de paradigma.

No sólo se produce el corte del cordón umbilical, sino también la separación y diferenciación entre cañerías (de aire y de alimentos) y desagües de desechos (líquidos y sólidos), ya diferenciados. Cambia el alimento, comenzando por la leche materna, que tendrá que succionar, y demás alimentos, en forma adecuada, ya proporcionado, por lo general, por ambos padres.

A la vez que el cuerpo va nutriéndose y alimentándose, de forma adecuada, también su alma iniciará el proceso alimenticio, comenzando por el lenguaje-pegatina o nominal (cada nombre para una cosa y cada cosa con su nombre), por el aprendizaje de imitación y experimental y los primeros límites a sus deseos y obligaciones no deseadas.

La salida del útero familiar y  el ingreso en el "cole" supone otro gran salto, con las nuevas relaciones sociales, con la obediencia gradual a la autoridad del maestro y ya no de los padres, con tener que compartir, con la obligación de no disponer, a su voluntad, ni del tiempo ni del espacio a ocupar.

Es el comienzo de los deberes, no sólo culturales, también sociales y morales, con la pérdida progresiva de su ilimitada libertad.

La cultura occidental (y no otra) y la religión y moral cristiana (y no otra) es la que se nos dio por activa, por pasiva y por perifrástica (tanto activa como pasiva).

Todo lo que vendría después, durante la niñez, pubertad, adolescencia,….no fue sino "incidir" sobre ello, bien incrementándolo, o matizándolo, o negándolo, o criticándolo, o…. pero siempre, esa cultura y esos valores, como referentes.

Así que cuando se nos habla, oímos o leemos el término "cultura", como un resorte bien o mal encajado, se nos dispara el adjetivo "occidental". "Cultura occidental".

Igualmente ha ocurrido cuando el término ha sido "religión". El adjetivo automático ha sido "cristiana/católica".

Y es verdad que ha habido y hay otras culturas, además de la occidental, pero….

Y es verdad que ha habido y hay otras religiones, además de la cristiana/católica, pero….

Y es verdad que la Filosofía es pensamiento, pero también es verdad que no todo pensamiento es filosofía. Aquel desborda a ésta. La parcela sólo es una parte del terreno.

Las ciencias, las artes, la literatura, la música… en sus múltiples manifestaciones, también son parcelas, y muy amplias, en ese terreno del pensamiento, pero, para todas ellas, se nos dispara el adjetivo "occidental".

Si es pintura será de Miguel Ángel, de Velázquez, de Rembrandt, de Picasso,… pero siempre "occidentales".

Lo mismo ocurre con cualquier parcela del pensamiento.

La Filosofía (¡qué duda cabe¡) también es una parcela importante del pensamiento, pero es la "filosofía occidental", y comenzaremos por Tales de Mileto y haremos un recorrido turístico histórico hasta el día de hoy, pero no solemos abandonar el campo occidental (europeo y/o americano).

Para nosotros "la filosofía" es la que arranca en las colonias griegas del Asia Menor, pasando por Atenas, Roma, Europa (en general) y saltando el charco hasta el continente americano.

Todo comienza (para nosotros) con los griegos, que comenzaron a pensar por sí mismos, ajenos a los mitos, a la credulidad, a la creencia,… con la sola brújula de la incipiente razón.

Se imponen los argumentos racionales sobre la voluntad de los dioses y de la tradición. Todo lo racional es defendible y se dialoga y se discute sobre todo, desde el saber hasta la forma de convivir.

Sólo así pudo surgir la Filosofía, como la manera de pensar sobre cuestiones importantes, sean las ciencias, como la mejor forma de conocer la realidad, o sea la democracia, como la mejor forma de convivencia.

Esa fue (y sigue siendo) uno de los principales objetivos de la Filosofía: liberarse de las supersticiones, superar el estado de credulidad y/o de creencia, oponerse al argumento de autoridad.

Allí, con los griegos, comenzó la aventura de pensar por sí mismos, de descubrir la verdad, de conocer la realidad externa, terrestre y supraterrestre, de conocerse a sí mismo para detectar nuestra capacidad y nuestros límites.

El instrumento de la razón como el arma para conocer y dominar la realidad, poniéndola a nuestro servicio, y para dirigir nuestra convivencia, con la Ética y la Política.

Sólo así, sueltos de la mano de los dioses y de la tradición, comenzamos a equivocarnos (pero también a acertar), tanto en el conocimiento de la verdad como en la consecución del Bien, para ser felices.

Ésa es, para nosotros, los occidentales, nuestra historia, "la historia de los grandes errores cometidos y de los pequeños aciertos que, acumulados constantemente, nos han traído hasta aquí".

Pero hay que reconocer que, en esta nuestra marcha, han sido muchos, no occidentales ni cristianos, los aliados.

Sin Averroes (árabe y musulmán) y sin Maimónides (judío) difícilmente habríamos tenido a un San Alberto Magno y a Santo Tomás de Aquino y no habrían descubierto al auténtico Aristóteles.

Sin los árabes y la cultura india no habríamos dado ese salto "aritmético" como lenguaje científico en el que la realidad se manifiesta.

Todo esto es verdad, pero también es verdad que todos ellos eran, para nosotros, unos "grandes intelectuales" más que de otra cultura y/o creyentes de/en otras religiones.

Y sin la burguesía y las monarquías no habríamos superado el feudalismo y el monopolio intelectual y didáctico de la Iglesia, yendo con las Ciencias y, posteriormente, la tecnología, más allá de la Teología.

Y querer hacer de este mundo morada, y no posada, lugar de residencia y no de paso.

Salvarnos aquí, en esta vida, actual y real, y por nosotros mismos, no en el incierto  allí, tras la muerte, y como recompensa por los buenos servicios prestados.

Y es verdad la cultura milenaria china e india, la cultura Oriental.

Y es verdad esas otras religiones (morales) Orientales (a las que muchos occidentales están dirigiendo sus miradas, como bálsamo al estrés de esta vida alocada que llevamos.

Y es verdad que…..

PERO…. COMO SI NO.